A raíz del post «A ti, que das el biberón a tu bebé…» me han llegado muchísimas consultas por privado acerca de cómo ha sido mi lactancia mixta, si he usado sacaleches, cómo he ido retirando el pecho, etc.

Como ya os comenté, el paso de lactancia materna a lactancia mixta supone para mí sentimientos encontrados. Por un lado, siento el fracaso de no haber sido capaz de seguir solo con el pecho y, por otro, un gran alivio porque la situación me estaba sobrepasando.

Al final he sabido sacar el lado bueno de las cosas y seguir disfrutando de esta tercera maternidad sin culpas y con la consciencia de que el tiempo pasa y no quiero perderlo lamentándome. Una vez tirada esa culpa a la basura, hoy os cuento cómo ha sido esta segunda lactancia mixta y resuelvo algunas de las dudas que me habéis ido escribiendo.

La tónica ha sido la misma que la otra vez, ofrecer el pecho a demanda, esperar a que termine un pecho (lo sabía porque protesta y se pone nerviosa) y ofrecer el otro hasta que prácticamente se quedaba dormida. Cuando veía que se me iba a quedar frita le ofrecía el biberón. Si os soy sincera, ALUCINÉ porque después de terminar, supuestamente, los dos pechos como venía haciendo desde que nació, era capaz de tomarse un biberón de 90 ml entero. En tan solo una semana empezó a protestar al terminarlo, como si quisiera más, así que ofrecía de nuevo el pecho y me decía que «nanai de la China», por lo que, poco a poco, y bajo las indicaciones de nuestro pediatra, fuimos subiendo la cantidad de leche de fórmula.

* Recordad que lo que cuento aquí es mi experiencia, no hablo en calidad de experta, cualquier duda siempre, siempre, siempre resolvedla con profesionales de la salud.

Sacaleches

Tal y como os comenté, en esta ocasión he intentado de nuevo sacarme la leche, a ver si a base de biberones conseguía alargar la lactancia. Por un lado, lo he intentado de forma manual con los consejos y master class de mi amiga María. Por otro, tras contar mis malas experiencias con los sacaleches a través de mis redes, la gente de Chicco, muy atentos ellos, tuvieron el detallazo de mandarme su sacaleches, modelo «NaturallyMe». Tengo que decir que me ha sorprendido para bien porque es muy fácil de usar, intuitivo, cómodo y además me resulta más fácil de limpiar que otros que había probado antes.

Aunque a mí siempre me cuesta mucho extraerme leche, da igual la técnica que utilice, tengo que reconocer que este sacaleches me ha hecho el apaño para momentos en los que, por ejemplo, me saltaba una toma por la razón que fuera y el pecho me empezaba a doler. Era ponérmelo un ratito y aliviarme. Y un buen truco al que siempre recurro para sacar más cantidad de leche con este aparatito es ponerme al bebé en el pecho contrario. Me lo recomendó mi matrona y ¡funciona!

Sacaleches_chicco_unamadremolona

En cuanto a su funcionamiento, empieza con una succión más rápida pero suave, para estimular el pecho y, cuando ya ha empezado a salir leche, le das a un botón para que sea una succión más intensa y puedes ir regulando la velocidad. La leche cae directamente en el biberón -que viene incluido- o bien se pueden poner bolsitas específicas para almacenar si quieres tener reservas e irlas congelando, por ejemplo. Hace ruido, evidentemente, pero igual que otros sacaleches eléctricos. En definitiva, me parece un sacaleches bastante recomendable, fácil de usar, de limpiar, intuitivo y encima es más económico que el de medela, que es el que yo compré tras mi primera maternidad.

El paso al biberón

El paso al biberón suele costarle a todos los bebés porque están acostumbrados a la textura, la forma y el calor del pecho materno. No hay nada igual que la teta, es bastante comprensible.

El tema tetinas da para hacer un doctorado, jaja… Aquí, en Villa Molona, triunfa la silicona por encima del látex y las tetinas les han gustado a los tres siempre como más planitas. Pero hemos descubierto otra que parece estar teniendo buena aceptación por parte de minimolona y ha sido, precisamente, la del biberón que viene con el sacaleches que os comentaba. Aunque no está como aplanada, sí tiene una forma muy similar al pezón y viene ladeada, ¡os dejo foto porque me explico fatal!

 

(Ojo, el biberón que viene incluido con el sacaleches es de plástico, el de la foto es otro que tengo yo de vidrio del que ya os hablaré en otro post. Pero la parte de arriba es la misma en el que viene con el sacaleches).

Evolución de mi lactancia mixta

Al comenzar con los biberones la cosa fue bien, hasta que minimolona empezó a rechazar el pecho. Supongo que la tía ha ido entendiendo que después del pecho venía el biberón y, oye, que la mujer pues no quería esperar (no la culpo, cuando yo tengo hambre tampoco soy la persona más paciente del mundo).

El problema era que si no me vaciaba me empezaban a dar pinchazos en el pecho, así que unas veces con ayuda del sacaleches y otras veces de forma manual, depende de dónde estuviera, conseguía sacarme la suficiente leche como para que me dejara de doler. Un truco muy bueno para que los conductos se dilaten y “el ordenamiento” sea más efectivo, es dar calor en la mama y masajear el pecho desde arriba y hacia la aureola.

Finalmente, tras reducir mucho las tomas, cada vez fui produciendo menos leche hasta que, en cuestión de un mes y algo, di por finalizada mi lactancia mixta. Eso sí, que a mí me haya pasado esto no quiere decir que a ti te vaya a pasar lo mismo. Cada lactancia es un mundo y conozco madres que han estado meses con lactancia mixta sin problema.

Vosotras, ¿optasteis por lactancia mixta?, ¿qué tal fue vuestra experiencia?, ¿tenéis algún consejo o truco para alargarla?

¡Feliz día, molonas!