Ser padres ha supuesto una revolución en nuestras vidas. A la responsabilidad de educar a nuestros tres hijos, se sumaba la inquietud de no saber cómo actuar en la mayoría de los retos diarios. ¿Lo estaremos haciendo bien?

En este camino, nos encontramos con una forma de educar sin gritos, chantajes, castigos, premios, etc. Y, lo más importante, empezamos a remar todos en la misma dirección. Ayudándonos, así, a disfrutar de la experiencia de ser padres y de ver crecer a nuestros con buenos valores y habilidades para su vida.

Por nuestros talleres ya han pasado más de 1.000 personas. No consiste en convertirnos en madres y padres perfectos, pero sí conscientes. A continuación, os dejamos algunas de las reseñas que nos han enviado participantes después de asistir a nuestro taller. «

«Después de tu taller, me he dado cuenta de que veo a mis hijos ahora de otra manera y me siento capaz de entenderlos mejor. Así que estoy súper contenta. Muchas gracias y enhorabuena a los dos por la manera tan bonita que tenéis de introducirnos en este mundo al resto de papis”

“Tras masticar estos días el taller, qué bueno es hacerlo presencial. Porque a través de las dinámicas vamos interiorizando los conceptos, que en esencia es ver la infancia de forma positiva y verles como lo que son: niños. Y, a partir de ahí, aprender a tratarles para que saquen su mejor versión”

“Hola Isabel, tengo que decirte que estoy asombrada con los cambios que estoy viendo desde que fui al curso!!! No sabría decirte nada en concreto, pero sí que noto que mi relación con el peque ha mejorado un montón. Gracias por enseñarme a entenderlo”

“El taller ha sido fantástico y revelador! Súper ameno, gracias a todos ejemplos también. Tu marido aporta mucho”

“Hola guapa, no sé cómo agradecerte todo lo que aprendí el otro día. Estoy deseando poder ponerlo en práctica y hacerlo bien para poder ver a mis nietos y, con ello, a mis hijas mucho más felices”

“Muchas gracias Isabel por todo lo que nos transmitiste ayer. Realmente creemos que hoy empieza una nueva etapa en nuestra familia. Sabemos que no va a ser fácil, pero merece la pena volver a disfrutar de nuestros tres molones”

“¡¡¡Brutal!!! No se me ocurre otra palabra para describir lo vivido en el día de hoy en el taller. Un millón de gracias por enseñarnos que hay otra manera de educar, siempre desde el cariño, el respeto y la comprensión. La vida es más bonita gracias a personas como tu marido y tú. ¡Gracias, gracias, gracias!”

“Sois una pareja trabajada y trabajadora, hacéis el bien con estos talleres, porque sembráis a través de conocimientos y vuestra experiencia, ilusión y esperanza en las familias. Para que el día de mañana, dentro de 20 años, nuestros hijos quieran venir a cenar a casa. Muchas gracias por hacernos Clic”

“Cómo cuesta estar en modo DP todo el rato. Te sale el yo anterior que no quieres ser, pero soy consciente. Con tu ayuda conseguimos ya: irnos del parque contentos, tomarnos la medicina (él solo) y apagar la tele cuando terminó el capítulo pactado”

“Qué bien nos ha sentado el taller en casa… esta semana ha ido todo mucho mejor. Hasta Mateo ha dormido mejor sin grandes cambios, solo con las herramientas para gestionar los momentos de rabieta. Muchas gracias por todo”

“Nos queda un largo camino, está claro. Pero hemos cumplido expectativas más que de sobra. Porque en un par de situaciones que ya nos han surgido hemos REMADO A LA PAR y ni me lo creo!!!! Jiji. Gracias mil de verdad”

“Gracias por el taller de Toledo, fue maravilloso. Mi marido luego no paraba de darme gracias por haberle propuesto este plan. Hemos puesto en práctica lo aprendido constantemente, es cierto, no es una herramienta para actuar en una rabieta, es un cambio de perspectiva”

“Se me hizo muy corto el taller, me quedé con ganas de más (estoy enganchada). Nos hiciste reír, llorar, en definitiva, sentir! Gracias, gracias y gracias por todo”

“Molona, mil gracias por abrirme las puertas a este mundo. Llevo menos de una semana poniéndolo en práctica, pero ya noto resultados. Mi piloto automático está desconectado y, aunque es más difícil conectar que gritar, los resultados merecen el esfuerzo y estoy encantada”

“Isabel, Daniel: después de la resaca emocional, puedo hablar de lo vivido el domingo. En dos palabras IM PRESIONANTE. Ya os mandé un mail explayándome (y tanto…) de todo lo que viví y sentí. Simplemente GRACIAS ¡sois un equipo 10! Un fuerte abrazo”

“Isabel, qué bien hacéis marido y tú!!! Mi marido, obligado, después del taller de ayer le está diciendo a todo el mundo que tiene que ir a un taller tuyo. El que no creía en esto!!! Muchas gracias de verdad!”