Sabemos que encontrar ejemplos de disciplina positiva y de educación positiva en general, a veces, es difícil. Por eso os presento una nueva píldora que espero que os ayude a entender mejor la aplicación de esta filosofía de vida. Hoy hablamos de esas situaciones en las que tu hijo te grita.

 

Cómo actuar cuando tu hijo te grita

 

Mira a ver si te suena esta situación.
– Mamá, quiero gusanitos.
– Vamos a comer en un rato y ahora, no podemos comer gusanitos.

Empieza a gritar:
– ¡¡Quiero gusanitos, quiero gusanitos!! Y entra en bucle durante un buen rato.

Esos momentos de gritos son insoportables, ¿verdad? Además, lo que suele pasar es que se nos contagia a nosotros y nos ponemos a gritar también. ¿Te suena?

Entonces, ¿cómo podemos afrontar estas situaciones desde la calma? ¿Cómo podemos redirigir ese comportamiento?

 

Foto de el post ¿Tu hijo grita? Marido- Una madre Molona

 

Hoy no nos vamos a centrar en lo que existe detrás de ese comportamiento, ya que lo hemos visto en otras ocasiones y, que por otro lado, es lo verdaderamente esencial. Si nos ponemos a gritar, no vamos a acabar con la situación de cara al futuro y se seguirá repitiendo.

Esta vez vamos a ver una estrategia muy práctica.

 

La estrategia

 

Podemos decir con mucha calma, con mucho cariño pero también con firmeza:

– Cariño, cuando gritas no te puedo entender.

Sin más, sin discursos, sin sermones, no tenemos nada más que decir. Eso sí, cuidado con el lenguaje no verbal. Hay que decirlo con mucha calma y con gestos de cariño y tranquilidad. Es muy probable que las primeras veces se ponga más nervioso, que grite más, que nos diga cosas que no nos van a gustar. Nosotros seguiremos firmes y amables. Es importante que siempre reaccionemos igual. Esperaremos a tratar el tema cuando podamos hablar sin gritar. Entonces aprenderemos que es más efectivo comunicarse de otra forma tranquila.

Así, estaremos consiguiendo la conexión con el niño, estando siempre disponibles emocionalmente pero con firmeza.

Ojo, tenemos que tener en cuenta la etapa madurativa del niño, ya que cuando son demasiado pequeños esto puede no ser efectivo.

Con la práctica, si nosotros reaccionamos de forma respetuosa. conseguiremos que cuando quieran relacionarse con nosotros, también lo hagan de forma respetuosa. En definitiva, actuemos siempre con firmeza sin olvidar el cariño.

Como siempre decimos, estos tips no tienen sentido si no conocemos y tenemos integrada la educación positiva de forma global.

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¿RABIETAS?





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