Mira que el Coronavirus es pequeñito de tamaño, pero la que ha liado “pollito”. Hoy somos muchas madres y padres los que nos enfrentamos a una temporada sin cole y a tope con nuestros hijos. Evidentemente la situación nos hace estar algo inquietos, eso es absolutamente normal. Pero ya que no podemos cambiar estas circunstancias, sí podemos cambiar la manera en la que nos enfrentamos a ellas. Actitud positiva, my friend.

En primer lugar, recomiendo que penséis que es algo temporal. Que, precisamente, la medida de estar en casa y no menearnos mucho es para que esto esté controlado lo antes posible. Tenemos que intentar pensar en toda esa población de riesgo y arrimar el hombro para que esto no vaya a más. Y, por supuesto, seguir el resto de medidas recomendadas: lavarse las manos con frecuencia, evitar tocarnos la cara, mantener distancia con otras personas, mentalizarse, elaborar una rutina con su ayuda, hacerles partícipes de las tareas de la casa, proponer actividades, juego libre, limitar el uso de pantallas en la medida de lo posible, no acudir a sitios con mucha gente, dejar a los abuelos tranquilos estos días para evitar riesgos, así como a personas con enfermedades crónicas, etc.

 

¿Cómo abordar el tiempo con nuestros hijos en casa?

Como punto de partida, ya sabéis, hay que mentalizarse. Esta situación es nueva para todos pero es importante que estemos serenos, por ellos y por nosotros. Los niños se contagian de nuestras emociones y nosotros de las suyas. Además, nosotros, los adultos, somos su referente de seguridad. Si nosotros nos dejamos llevar por los nervios, ellos lo notaran y estarán intranquilos también. No queremos que reine el caos, los gritos, las amenazas, etc. Keep calm y respira hondo, es lo que hay y lo vamos a afrontar de la mejor manera posible.

 

Control de nervios

Mucho tiempo juntos puede producir roces y conflictos. Es normal. Ahora bien, como padres es fundamental que seamos ejemplo de resolución de estos problemillas que vayan surgiendo. Si perdemos la calma, gritamos, amenazamos, etc. la convivencia se va a hacer muy dura.

Si quieres que ellos controlen, los primeros que debemos controlar somos nosotros. Cuando veas que vas a explotar, avisa “mamá está a punto de gritar, ahora vengo” y busca algún recurso que te ayude: poner música, beber agua, respirar hondo… lo que sea. Ellos, a su vez, aprenderán con tu ejemplo. No es fácil pero a base de práctica se aprende. Yo, últimamente, pongo una canción a todo trapo que me sube el ánimo y me hace bailar:

Es importante también intentar hacer algo de deporte para desfogar (bailar esta canción al nivel que lo hago yo, cuenta como deporte jajaja). Pero podéis usar también rutinas aeróbicas que hay en la red. Como los niños están con nosotros, pueden estar delante, participar. A ver, no va a ser el entrenamiento de tu vida, pero el movimiento para ellos y para nosotros es crucial. Las endorfinas nos ayudan a estar de buen humor y a tener paciencia.

Teletrabajar desde casa con niños… yeah, right

Evidentemente, el ritmo de trabajo con niños en casa es un poco… misión imposible. No podemos pretender que estén entretenidos, calladitos y a sus cosas. Es decir, vamos a ser conscientes de que nuestra productividad no va a ser la misma. Dicho lo cual, podemos favorecer que desarrollen algunas actividades para que todos aprovechemos el tiempo, aunque sea a ratitos. Ahí tendremos que intentar sacar faena adelante. O también levantándonos más temprano o rascar momentos de paz cuando se vayan a dormir (por ello es importante establecer una rutina que ayude a que se duerman a una hora prudente). Aquí, además, nos turnaremos marido y yo para sacar trabajo urgente durante el día.

Establecer una nueva rutina

Como punto de partida, no hay nada como idear una nueva rutina para que no reine el caos. En nuestro caso, para elaborar esta rutina hemos convocado una reunión familiar. Las reuniones familiares son una de esas herramientas maravillosas que nos ofrece la disciplina positiva. Recordad que no debe de ser demasiado larga y que, para respetar turno, podemos utilizar una varita mágica, por ejemplo, o un lápiz fantasía, etc., lo que se os ocurra. La estructura es así:

  1. Ronda de agradecimientos: cada uno damos las gracias a otro miembro de la familia por algo.
  2. Búsqueda de soluciones: en este caso concreto vamos a proponer la elaboración de una rutina para estos días sin cole. Es importante que todos participen, ofrezcan ideas porque, si todos nos sentimos tenidos en cuenta, será más favorable para que luego sigan esa rutina. Así será más fácil que la cumplan, ya que la han elaborado ellos. Si alguien no quiere participar, lo respetamos.
  3. Acuerdos: una vez decidida la rutina, la escribimos y, además, decidimos que lo mejor para seguirla, será tenerla dibujada para que sea más visual para todos.
  4. Actividad divertida en familia: siempre acabamos las reuniones con una actividad divertida en familia. En este caso, ha sido, precisamente, la elaboración de la tabla de rutina.

Rutina para los días sin cole

A nosotros nos ha salido la siguiente estructura, pero no os recomiendo que la reproduzcáis tal cual, sino que elaboréis la vuestra propia con la participación activa de vuestros hijos. ¿Cómo? A través de preguntas, “chicos, ¿qué hacemos cuando nos levantamos?, y después de desayunar ¿qué hacemos?…”.

  • Desayunamos
  • Nos lavamos los dientes
  • Nos vestimos
  • Clase con mamá: hago de profe y les pongo deberes sencillos (algunos pautados por el colegio y otros me los voy inventando).
  • Recreo: juego libre (intentamos que sea en la calle, teniendo en cuenta nuestra circunstancia, que no haya mucha gente, etc).
  • Snack: picamos algo de fruta.
  • Actividad: puede ser una manualidad, pintar, jugar a las construcciones, etc.
  • Ponemos la mesa
  • Comemos
  • Descansamos y vemos un ratito de tele con dibujos adaptados a su edad (acordamos número de capítulos antes de empezar, para que luego sea más fácil apagar cuando termine)
  • Juegos varios, leer cuentos, montar en patinete…
  • Baño
  • Cena
  • Cuento y a dormir

Tutorial: tabla de rutinas

Aprovecha que están en casa y que colaboren en las tareas

Ahora que vamos con un ritmo más calmado de vida, van a doblar su pijama todos los días y lo van a colocar bajo su almohada. También pueden hacer la cama (a su manera). No buscamos perfección sino que se vayan implicando y vayan mejorando con la práctica. Así que no le critiques y utiliza frases como “lo has conseguido tú solo”. Hay más tareas que pueden practicar si todavía no lo hacen como:

  • Poner y quitar la mesa
  • Hacerse la merienda/ desayuno
  • Echar la ropa a la lavadora
  • Ayudar a tenderla, etc.

Ya sabéis que los niños aprenden por imitación, si os ven leer, por ejemplo, ellos querrán leer también. Si estáis haciendo labores del hogar, ellos podrán participar también (teniendo en cuenta la etapa evolutiva en la que están, con sentido común).

Actividades molonas

Aunque todavía estoy investigando para conseguir ideas nuevas, por lo pronto, os cuento algunas de las actividades que tengo en mente para estos días:

  • Yoga para niños, hay vídeos en internet que están muy bien e incluso tarjetas ilustradas (yo he comprado estas en amazon)
  • Pintacaras
  • Hacer una “cabaña” con mantas y sillas
  • Hacer una obra de teatro
  • Jugar a moldear plastilina
  • Cantar y bailar
  • Hacer galletas
  • Jugar a los peinados (hoy ha tocado moño de bailarina jeje)

A medida que hagamos actividades os iré contando a través de instagram stories. Pero vamos, hoy por hoy en la red encuentras mil ideas distintas.

Conclusión

En definitiva, lo principal es mentalizarse, elaborar una rutina con su ayuda, hacerles partícipes de las tareas de la casa, proponer actividades, juego libre, limitar el uso de pantallas en la medida de lo posible… y practicar la respiración muy profunda cada vez que veas que vas a perder los nervios.

Normalmente nos quejamos de no tener tiempo para estar con los niños. Aunque esta no era nuestra idea de “tiempo en familia” vamos a intentar sacar el máximo provecho con la mejor de las actitudes.

Ya sabéis que esto es una comunidad donde nos ayudamos los unos a los otros. Así que no dudes en escribir aquí tus ideas para que podamos inspirarnos. Molonas y molones unidos, somos más fuertes 😉

¡Ánimo!