Cómo ayudar a nuestros hijos a prevenir los abusos

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Cómo ayudar a nuestros hijos a prevenir los abusos

Como madre de tres, una ya piensa que en esto de la maternidad una lo sabe «casi todo». Pero hay determinados temas de los que preferimos no oír hablar. Hacen daño, agobian, nos producen angustia, miedo y un largo etcétera de sentimientos desagradables. Sí, me refiero al abuso sexual de menores. No sé a vosotras, molonas, pero a mí me aterra que puedan hacer daño a mis hijos. Y siento que ese tipo de daño deja una huella de por vida difícil de sanar. Ante ese temor una puede tomar dos caminos:

  1. Meter la cabeza bajo un agujero y dejar que la vida pase sin pensar que nos puede pasar
  2. Mirar al miedo a los ojos y buscar información de valor que pueda ayudarnos a prevenir e incluso a actuar si fuera necesario

Reconozco que el día que me llamaron para acudir al programa Hello Mamis dedicado a los abusos sexuales, pensé en declinar la invitación. En primer lugar, porque yo no tengo ningún conocimiento en la materia y ¿qué podría yo aportar? En segundo lugar, porque prefería mirar a otro lado, a uno donde estas cosas no pasan, donde no te pueden pasar… Los primeros minutos de programa no pude casi articular palabra. Oír a expertas en la materia, como @mamisalva, me hacían abrir los ojos a una realidad que prefería no conocer.

Estadísticas

Pero las estadísticas están ahí y son como un sopapo con la mano abierta: 2 de cada 5 niños sufrirán algún tipo de abuso. Sí, esto es mucho más común de lo que imaginamos. Según un informe de Save the children en la mitad de los casos el abusador es un familiar y en un 30%, una persona del entorno. Además, calculan, de acuerdo a varias fuentes, que entre un 10 y un 20% de la población española ha sufrido abusos sexuales durante su infancia.

Sin palabras.

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¿Se puede prevenir el abuso sexual infantil?

Dentro de este sentimiento de angustia y temor que nos invade como padres, hay un halo de esperanza que nos dice «SÍ, LOS ABUSOS SE PUEDEN PREVENIR». Pero la sexualidad sigue siendo ese tema tabú que nos cuesta abordar con nuestros hijos. Después de todo lo que escuché de manos de expertos solo os puedo decir una cosa: es NECESARIO que rompamos con esa barrera y abramos los ojos, está en nuestra mano poner las herramientas para que nuestros hijos sepan defenderse en el caso de que fuera necesario.

 

Pandi, el gatito feliz

El destino quiso poner en mi camino a Carmenbesi  (Carmen Santamaría) hace tan solo unas semanas. Nos une nuestro deseo de cambiar el mundo a través de la disciplina positiva. Pero es que, además, Carmen me habló de un proyecto teatral que lanzó junto a María Alarcón y que ha tenido hasta la fecha muy buenos resultados. Se trata de Pandi, el gatito feliz. Un show musical para la prevención de abusos a menores. Preparado con mimo, presentado con delicadeza y adaptándose al leguaje de los niños. Sin resultar explícito, ni generar rechazo. Este trabajo es el resultado de estas dos madres, Carmen y María, actrices de profesión, que decidieron poner herramientas para preparar a las familias para cortar con los abusos.

Además de ofrecer un espectáculo ameno y divertido para los pequeños, ofrecen un manual para padres y educadores. Entre otras cosas, en él destacan:

  • Huir de la educación autoritaria: si las cosas se hacen «porque sí», «porque yo lo digo» o «porque hay que obedecer y punto», se lo estaremos poniendo muy fácil a los pederastas. Es crudo, es duro pero es así. Hay que cambiar la idea del niño «obediente» y sustituirlo por la del niño «capaz». De esto sabe mucho la disciplina positiva. 
  • Tratar con naturalidad y madurez la sexualidad: todos los niños empiezan a sentir curiosidad por sus partes a partir de los 2/ 3 años. Si damos a este tema una connotación negativa, un niño que sufre abuso sentirá culpa y miedo, puede que no se atreva a hablar de lo ocurrido. La mayoría de los niños que sufren abuso no saben lo que está ocurriendo, lo cual les pone en una situación de mayor indefensión.
  • Matizar que su cuerpo solo lo pueden tocar ellos y quien ellos quieran, siempre y cuando sean niños de su edad: tienen que tener claro que su cuerpo es suyo.  (Dos niños de 5 años tocándose no es abuso, no es malo, es investigación).
  • Permitir y potenciar la comunicación de sentimientos y sensaciones: preguntas al finalizar el día como «¿qué es lo que más feliz te ha hecho sentir hoy?», «¿hay algo que te haya puesto triste?», «¿querrías meter a alguien en un avión para que se vaya lejos?»
  • Recordarles que no hay nada lo suficientemente malo o asqueroso que no se pueda contar: los pederastas juegan con el miedo de los niños. Nuestro mensaje ha de ser claro, estamos ahí para todo lo que nos quieran contar. Establecer confianza y seguridad es vital. Que sepan que no nos vamos a enfadar y que estamos ahí para escucharles es más que necesario.
  • Enseñarle que siempre tenga una persona adulta de seguridad. 
  • Repetir estas indicaciones de forma periódica. Hay que insistir en que si en algún momento no se siente seguro tiene que huir y contárselo a su persona de seguridad.
  • No obligar a dar o recibir besos/ abrazos. Debemos borrar de nuestra mente la relación «niños cariñosos/ niños educados». Los niños son muy literales en cuanto a la interpretación de la realidad que viven. Si obligamos a que besen, abracen y reciban estos gestos de cariño, no sabrán decir que no a adultos con malas intenciones.
  • Distinguir entre abuso y lo que no lo es: a veces podemos encontrarnos con situaciones sexuales entre niños que nos parecen abuso y no los son. El abuso viene condicionado por la ausencia de consentimiento y la diferencia de la edad amplia, no por la sexualidad.
  • Criar desde el respeto, el cariño y la empatía: una relación respetuosa basada en un vínculo, previene el abuso sexual.
  • Respetar su instinto de defensa natural.

¿Qué hacer si tu hijo dice que ha sufrido un abuso?

Además, en la misma guía, señalan qué hacer en caso de que tu hijo haya sufrido un abuso:

  • En primer lugar, escuchar atentamente sin interrumpir y sin preguntar.
  • Agradecer que te lo haya contado
  • Dejar claro que le crees
  • El niño tiene que saber que no es culpa suya
  • Explicarle que vas a hacer todo lo que puedas y que vas a tener que pedir ayuda a algunas personas
  • Si hay lesiones físicas acudir a un hospital
  • Contactar con el 112 para que se pongan en marcha los protocolos establecidos por las autoridades competentes
  • Consultar con la Asociación RANA (Red de ayuda a niños abusados)
  • Dejarle claro que lo que ha ocurrido no es sexualidad
  • Estar atentos a posibles señales
  • Trabajar los sentimientos de culpa y rabia: debemos ayudar al niño que se siente culpable a transformar ese sentimiento en rabia. Puede que ésta se dirija hacia su agresor, pero también podría ocurrir que sintiera esa rabia hacia sus padres. Esto último podría pasar porque el niño puede percibir que no le hemos protegido, aunque en realidad no hemos podido evitarlo, pero es un sentimiento que puede aparecer y que debe ser acogido sin reproches. La rabia debe salir, ser descargada, sin juicios, sin trabas y acompañando.

Cuentos grautitos

Otras de las expertas que estuvieron participando en el podcast, fueron las emprendedoras y psicólogas que están tras el proyecto wanatoy. Ellas me facilitaron este listado de recursos para la prevención, como son estos cuentos:

 

Conclusión

Como veis, existen recursos y herramientas. No hay nada como estar bien informados y educar a nuestros hijos para la prevención. Entiendo el temor, yo también soy madre y solo de imaginarme este tipo de situaciones se me hace un nudo en la garganta. Me gustaría terminar este post con una cita que compartieron conmigo en el programa y que me parece de lo más apropiada:

 

es mas facil construir niños fuertes que reparar adultos rotos

 

Si este artículo te ha gustado y te ha parecido interesante, compártelo entre tus amigos y conocidos. La difusión de este tipo de información es vital para cortar con los abusos.

 

Y hasta aquí el post de hoy.

Feliz día, molonas.

 

7 Comentarios
  • Marta Capella

    7 junio, 2019 at 14:36 Responder

    Muy interesante este post, es cierto que es un tema que da miedo que les pueda pasar a nuestros hijos, por lo que todo lo que sea tener información y poder prevenir está genial. Y también pautas de cómo actuar si te lo cuenta tu hijo.
    Muchas gracias molona por compartirlo.

  • Alexandra

    7 junio, 2019 at 15:43 Responder

    Ya oí el podcast y me pareció algo que todas las madres y padres deberíamos de tener en cuenta, este es un tema q me preocupa mucho y es necesario hablar de ello. Gracias por este Post porq así tengo toda la información reunida en el. Como siempre genial Isabel. Un beso

  • Guadalupe

    8 junio, 2019 at 7:18 Responder

    Muy buen post Isa!!! Muchas gracias por darnos esta información 😚

    • Isabel

      10 junio, 2019 at 13:37 Responder

      Gracias por valorarlo!

  • Juana Maria

    10 junio, 2019 at 13:35 Responder

    En cuanto lo he empezado a leer se me ha hecho un nudo en la garganta pensando que le pueda pasar algo así a mi hijo, pero el conocimiento es poder y con estas pautas que has dado quiero pensar que podemos estar más preparados para enseñar bien a nuestro hijo y evitar males mayores. Muchas gracias y enhorabuena por tu blog!

    • Isabel

      10 junio, 2019 at 13:36 Responder

      Gracias Juana! No es fácil pero es necesario abrir los ojos y estar preparados. Un abrazo 🙂

  • Cristina

    12 junio, 2019 at 5:25 Responder

    Muchas gracias molona, creo que a todos nos da pánico este tema y lptu lo has expuesto de manera clara y con una serie de pautas que seguro seguiré.

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