El castigo “antibullying” que se hizo viral

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El castigo “antibullying” que se hizo viral

Hace cuestión de un par de meses, se hizo viral una noticia sobre un “castigo ejemplar”. En aquel entonces, una molona compartió la noticia conmigo para pedirme mi opinión. Tenía muchas ganas de escribir sobre esto pero no había encontrado el momento hasta hoy.

 

El polémico castigo de un padre a su hija por hacer bullying

Os pongo en situación. Una niña de 10 años fue expulsada del centro escolar al que asiste durante 3 días por acosar a una compañera en el autobús que les llevaba al colegio. El padre, harto de que su hija fuera acosadora (era la segunda llamada de atención que recibían) decide dar a la niña un castigo “ejemplar”. ¿En qué consistía? En obligarla a ir al colegio caminando, 8 kilómetros, a dos grados bajo cero. Además, decidió grabarlo en vídeo, a la vez que comentaba lo sucedido, para después publicarlo en redes sociales. Su discurso arrancaba con un tajante “El bullying es inaceptable”.

Pero este caso no es el único que se ha hecho viral. Otra madre, que también quiso dar una lección a su hijo por la misma razón, le obligó a vestirse con una camiseta con la palabra “Acosador” para ir al colegio. Como colofón, subió la foto a internet donde se hizo rápidamente viral. De nuevo, un caso de humillación pública como lección a un acto de acoso.

castigo bullying viral

Pas, plas, plas (aplauso, modo ironía ON)

 

¿De quiénes creen estos padres que sus hijos han aprendido a hacer bullying, si para corregirles les hacen bullying?

 

Humillación contra la humillación

 

Llamadme loca, pero recurrir a la humillación para corregir a estos niños y evitar que sigan humillando a sus compañeros de colegio, me parece, cuanto menos, incoherente. Es tan incoherente como pegar un cachete para que tu hijo no pegue o decirle que fumar es malo mientras echas el humo de tu cigarro por la boca. Quizás si supiéramos que los niños aprenden por imitación y repiten lo que hacemos -y no lo que decimos- el aplauso fácil ante este tipo de medidas se cortaría rápidamente.

 

No entro a valorar si estos castigos son o no desproporcionados. Hoy vengo a reflexionar sobre si este tipo de medidas son efectivas y solucionan el problema que, a fin de cuentas, es el objetivo de los castigos, ¿no?

 

¿Son efectivos este tipo de castigos?

 

Os pregunto, ¿creéis que estos niños va a dejar de acosar a sus compañeros después de los castigos recibidos?, ¿consideráis que “probar su propia medicina” hará que reflexionen y deduzcan que hacer bullying es inaceptable?

 

Me voy a meter en la cabeza de esa niña y os voy a proponer tres opciones de lo que puede pasar por su cabeza durante su caminata hacia el colegio. Para meternos mas en el papel, solo hemos de recordar algún momento en nuestra infancia en el que la liáramos “parda” y nos cayera una buena represalia:

 

– Vaya, mi padre tiene razón. Realmente hacer sentir mal a los demás no está bien. Voy a dejar de portarme así y a ser más justa con mis semejantes.

– Odio a mi padre. Le odio con todo mi ser. Esto es completamente injusto.

– Cuando vaya mañana al colegio, esa maldita niña chivata se va a enterar de lo que vale un peine. No tiene ni idea de lo que ha hecho. Ya me podrán echar para siempre del colegio pero esto le va a costar caro y se va a acordar de mí.

 

Seguramente, desearíamos que la niña pensara que sus actos tienen consecuencias y que no se puede hacer daño a la gente así. Que debe comportarse correctamente, aprender a respetar al prójimo. Pero, ¿no es la forma de enseñarle la lección una acción deplorable en sí misma?, ¿no es la humillación algo que debemos evitar?, ¿somos conscientes del ejemplo que les estamos dando?

 

En su lugar, ¿no hubiera sido más interesante hablar con la niña y descubrir cuál es el origen de ese comportamiento? Buscar e indagar, no quedarnos en lo sucedido sino ir más allá.

 

Mirad, yo copiaba y copiaba en los exámenes del colegio, una y otra vez. Cuando me pillaban me suspendían y me echaban de clase. Un día un profesor me acompañó fuera del aula y me llevó a una sala. Allí me preguntó “¿Estás bien?, ¿te pasa algo?, ¿por qué copias?”. Me quedé alucinada y empecé a hablar “porque mi madre no está en casa, ella no ve si estudio o no, solo ve los resultados; quiero que se sienta orgullosa de mí y solo lo puedo conseguir aprobando”. No tuvo que decir nada más, a veces –muchas- necesitamos decir en alto lo que sentimos para darnos cuenta de lo que llevamos dentro. Yo no era consciente de las motivaciones que me llevaban a copiar y a tener un comportamiento inadecuado en clase. Solo un profesor, uno solo, se preocupó por conocer el origen de mi comportamiento.

 

¿Qué motiva que un niño agreda física o verbalmente a otro?

 

Seguramente el detonante de este tipo de comportamientos sean la ira y la rabia. También la falta de autoestima y la necesidad de quedar por encima de los demás, para ocultar nuestras propias carencias y debilidades. No querer que nadie nos tosa, que nadie abuse de nosotros. Mostrar a todo el mundo que somos de armas tomar.

 

Cuando una niña, como la de la noticia, no es educada en un ambiente de respeto, de cariño y de empatía, puede desencadenar en un deseo irrefrenable de venganza. Como su padre ha demostrado que “no se va a ir de rositas”, ella tendrá que buscar a alguien a quién hacer sentir como ella se siente ante este tipo de trato. No consiste en culpar a los padres, no. En disciplina positiva nos enfocamos en encontrar soluciones. Los padres también nos podemos equivocar, además, nadie nace sabiendo y la maternidad y la paternidad suponen un reto diario.

 

Ahora bien, grabaos a fuego la siguiente frase: Los niños son expertos en hacer sentir a los demás como ellos se sienten.

 

Imaginemos, es solo una suposición, que ella ha recibido castigos y no ha tenido posibilidad de hablar o directamente, ha tenido miedo de decir lo que piensa, por no enfadar a su padre. Quizás nadie le haya explicado desde el cariño las cosas.

 

Ahora me vendrán los de la mano dura a decirme que ellos han salido muy bien y muy enderezados. Y no seré yo quien lo niegue. La mano dura puede tener resultados a corto plazo. Algunas veces consigues acabar con el comportamiento pero ¿el niño lo hace porque ha aprendido la lección o porque quiere evitar la represalia?

 

Es decir, el castigo se centra en corregir el comportamiento, no en tratar el origen y los motivos de ese comportamiento, por lo que es “pan para hoy y hambre para mañana”. Si yo sé que me van a castigar sin salir con mis amigos si hago algo mal, entonces ya me cuidaré de que mis padres no se enteren de las cosas que hago y que sé que no son correctas. Es de lógica y la mayoría de la gente hemos actuado así de niños.

 

Yo también fui niña/ adolescente

 

Cuenta la leyenda que nosotros fuimos niños una vez. Y también que sobrevivimos a la adolescencia. Y que la liamos en alguna que otra ocasión. Madre mía, vaya época, menos mal que en aquel entonces no existían las redes sociales, ni los móviles con cámara. A DIOS GRACIAS.

 

A mí me ayuda mucho una frase que leí en el perfil de Bei de montessorizate, era algo así:

Sé para tus hijos el adulto que hubieras necesitado tener cerca cuando eras niño.

 

Entonces, ¿cómo corregimos?

 

Corregir desde el diálogo y la calma, lejos del enfado, del miedo y de la búsqueda de culpables. ¿Cuándo estás tú más receptivo? ¿Cuando tu jefe habla contigo o cuando te grita?

 

Quizás sea más interesante focalizar nuestros esfuerzos en buscar soluciones. Es cierto que enfadarnos y hablar más alto de lo normal es lo que nos sale de serie. Pero os aseguro que si experimentáis y probáis a hablar desde la serenidad, generando confianza en vuestros hijos, os sorprenderéis con los resultados.

 

Hay que evitar el sermón y fomentar la escucha. A veces, formulando algunas preguntas ellos solos llegan a conclusiones que nos sorprenden. No hagamos que pierdan la confianza en nosotros. Establezcamos lazos que sean sólidos y perduren en el tiempo.

 

La amabilidad no está reñida con establecer límites claros. El ser amables no lleva consigo obligatoriamente el ser permisivos. Recordad que la disciplina positiva es eso, establecer normas desde el respeto y no negar nunca nuestro cariño y apoyo. Están creciendo y nosotros tenemos que comportarnos como deseamos que ellos se comporten el día de mañana. Somos su modelo a seguir, como explica María Soto en este artículo que os invito a leer. Precisamente, será junto con María con quien voy a impartir mi primer taller de disciplina positiva el próximo sábado, 16 de febrero de 2019. Si queréis más información y/o reservar plaza, podéis hacerlo en este correo: lasrosas@nenoos.es

Si queréis saber cómo me inicié en disciplina positiva os recomiendo leer este post: “Disciplina positiva: ¿por dónde empiezo?”

 

Por último, os animo a comentar este post y a compartir vuestro punto de vista, aunque sea para llevarme la contraria 😉

 

¡Buen día, molonas!

43 Comentarios
  • pepa ROCA

    8 febrero, 2019 at 11:07 Responder

    La primera vez que vi el vídeo venía de mano de una educadora social que decía que ya era hora que alguien hicieron salgo contra el bullying…..y tuve mucho miedo de ser colega de gente así….no puedo estar más de acuerdo con todo lo que dices….cuántas veces veo caer collejas a un hijo por haber pegado a su hermano….entiendo que educar y ser madre/padre es complicado, pero creo que a veces falta el sentido común…

  • mireia

    8 febrero, 2019 at 11:10 Responder

    Yo creo que con ese tipo de castigos, no sirven para nada. Poniendole una etiqueta como por ejemplo la camiseta, para mi es reforzar un comportamiento, y no dar la oportunidad de que sea otra cosa. No tengo la solución al bullying, ojalá… Pero creo que educar desde pequeños en la empatía y en ver qué sienten los demás es básico…
    Escuchar, hablar, y dar oportunidad al cambio…

  • Lorena

    8 febrero, 2019 at 11:14 Responder

    Muy interesante pero es verdad que es lo que nos nace… al menos a mi, lo estoy intentando evitar pero no puedo… Mi hija, dos años, se levanta y no se quiere vestir y todos los dias una lucha constante para vestirla… Al final la visto ‘bajo amenaza’ y no me gusta no me siento bien pero no encuentro otra manera de hacerla entrar en razón…

    • Aintzane

      8 febrero, 2019 at 14:29 Responder

      Has probado a dejar que se vista ella “sola” ofreciéndole tu ayuda?

  • Rocío

    8 febrero, 2019 at 11:18 Responder

    Me ha encantado ??

  • Angeles

    8 febrero, 2019 at 11:34 Responder

    Isa me ha gustado mucho el post, pero yo tengo una opinión un poco dividida. Yo estoy muy a favor de la disciplina positiva, estoy leyendo mucho sobre ella y la verdad es que me parece genial! Y no estoy para nada a favor de los castigos duros o humillantes, por supuesto. Pero considero que la clave está en preguntar y escuchar para conocer de dónde viene ese problema, pero también veo necesario hacer entender el cómo puede sentirse el otro, es decir, enseñar a empatizar. Hay personas(tanto niños como adultos) que la empatía no es su fuerte, y yo considero que es algo fundamentar para vivir en sociedad y relaionarnos con los demás, por lo que veo necesario hacer enseñarla, con esto no quiero decir que estos castigos fueran los adecuados, lo que quiero decir, es que creo necesario complementar la disciplina positiva en estos casos, con el hacer entender al niño que ha humillado a su compañero, como se ha podido sentir ese compañero.

  • Patri Montiel

    8 febrero, 2019 at 11:42 Responder

    Bravo!!! Qué necesarios son estos artículos, que nos hagan reflexionar, que nos abran los ojos y el corazón. Tenemos demasiados patrones de autoritarismo grabados a fuego, ya es hora de cambiar y actuar desde el respeto y el amor hacia nuestros hijos. Gracias Isa, vas a triunfar en tu nueva andadura, porque transmites muchísimo y lo haces desde la humildad, la sencillez y la espontaneidad. Cómo me gustaría estar más cerca y poder asistir a tu primer taller. Un abrazo enorme y mucha suerte, aunque no la vas a necesitar, estoy segura ;-).

  • Sandra

    8 febrero, 2019 at 12:42 Responder

    Totalmente de acuerdo! Hay varios videos como estos que se hicieron virales por las represalias de los padres…No me gustaria estar en el pellejo de esa niña. No es nada facil ser madre y cada dia cuestionas si lo estas haciendo bien o lo que podrias mejorar. Pequeños detalles pueden marcar grandes diferencias. Empece a leer sobre disciplina positiva a raiz de escucharte hablar de ella y estoy totalmente de acuerdo y empezando a practicarla. Deseo que te vaya genial tu primer curso, m’encantaria poder asistir si no estuviera tan lejos. Un besooo

  • Leyre

    8 febrero, 2019 at 12:48 Responder

    Hola! Coincido totalmente con lo que dices, sobre todo con el tema de la noticia. Además me encanta como lo has explicado.
    No me ha quedado muy claro si en general piensas (o la disciplina positiva dice) que los castigos en sí deben evitarse. Yo por lo menos pienso que un castigo adecuado en su momento adecuado puede hacer mucho bien. Si mi hijo ha tirado su plato de comida, puedo castigarle a recogerlo y que no tome postre; o si estoy en clase y un niño pega en un momento determinado, puedo castigarle sin un juego. Claro, si es una actitud que se repite mucho, intentaría ver el origen como dices. Pero para algo concreto y proporcionado no me parece mal… No sé qué pensaréis los demás.
    De todas formas me ha encantado el post!! Un beso!

  • M Jesus

    8 febrero, 2019 at 13:43 Responder

    Me ha gustado mucho el artículo y los consejos que mandas en relación a la disciplina positiva. No obstante discrepo un poco y en relación al castigo de ir andando al cole ( el otro me parece inaceptable). A la niña le expulsaron del autobús, la consecuencia es que no puede ir en autobús. No me parece mal que le enseñe a valorar el servicio y a cumplir las normas del mismo. Lo de colgarlo en Internet tampoco me gusta.

    • Emalye

      8 febrero, 2019 at 16:45 Responder

      Sería diferente sino lo hubiese colgado en internet??? Si sólo.padre e hija supieran q ha ido andando al colegio??

  • Flor

    8 febrero, 2019 at 14:22 Responder

    A ver, en mi humilde opinión todo acto incorrecto debe tener su consecuencia.

    Si previo a esta “caminata” sus padres hablaron con ella, le explicaron lo inaceptable de sus actos, reflexionaron sobre el tema (incluyendo disculpas a la/s victima/s), no me parece incorrecto que al quedarse sin transporte escolar (por sus actos) tenga que caminar.

    Creo que todo es un conjunto, este padre no “expone” a su niña, no le ves la cara, ni conocemos quien es, ni su colegio. Incluso la acompaña todo el camino para presevar su seguridad.

    Creo que si esta “caminata” previamente estuvo compañada de una reflexión, su padre lo ha hecho muy bien.

    Diferente es el segundo caso en que se expone al niño, eso para mi es inaceptable.

    • Ana

      8 febrero, 2019 at 14:57 Responder

      Lo has dicho tal cual lo q pienso.
      Además, la niña da por hecho q su padre la va a llevar. Hace algo mal y su padre la “compensa” llevandola? Está pagando las consecuencias de sus actos. El no la está castigando.

    • Jessi

      8 febrero, 2019 at 17:25 Responder

      Opino como tu. Es mas, yo haria el camino con ella e intentaría reflexionar des de la humildad y el cariño hacía mi hija. Pero el camino sí lo haría, almenos para darse cuenta que las cosas tienen un esfuerzo y nosotros intentamos que no sufran.
      No se si me he explicado bien?

    • Carmen

      8 febrero, 2019 at 20:11 Responder

      Coincido contigo al 100%. estoy convencida de que hay una charla anterior,eso mismo que dice en el video se lo dirá a su hija…y se lo diría la primera vez que la llamaron la antención.
      Si la niña llega a casa y dice “tienes q llevarme al colegio porque me han echado de la ruta…” me parece una lección, que no castigo. Como bien comentas no se sabe quien es, no la humilla ni la discrimina. No lo considero humillante

  • Agc

    8 febrero, 2019 at 14:23 Responder

    Estoy empezando a pensar que la disciplina positiva debe empezar por nosotros mismos. Y después los niños. Ojalá alguien hubiera interceptado a los acosadores que tuve en el colegio y que me siguieron al instituto. Y a dios Gracias no había móviles sino me hubieran frito en las redes sociales.

    • admin

      8 febrero, 2019 at 14:31 Responder

      La disciplina positiva, precisamente, prepara a los padres y les da herramientas. Los niños son una hoja en blanco, somos los padres los que nos convertimos en sus referentes. Por lo tanto, igual de importante son las formas con las que les enseñamos, que lo que les enseñamos en sí.

  • Mayu

    8 febrero, 2019 at 14:40 Responder

    Pues yo de pequeña un día que fuimos de excursión a Barcelona, al volver a casa tenía inglés en la academia. Se me metió en la cabeza que estaba muy cansada y no quería ir a inglés. Mi padre me dijo que vale, pero que si la próxima excursión también caía en día de inglés, me quedaría sin excursión. A que no sabéis quien se perdió la siguiente excursión??? La menda, y a que no sabéis quien aprendió la lección y muyyyy bien aprendida??? Pues otra vez la menda… creo que un castigo bien puesto no hace mal y se aprende que las acciones incorrectas tienen consecuencias.. chao Molina.

  • M.Carmen

    8 febrero, 2019 at 14:54 Responder

    A ver, Isabel. Veo este un tema complicado. Yo creo que ese padre antes habrá tomado otras medidas y en vista de que no han funcionado ya habrá tomado el camino más radical. Por un lado no veo mal ese castigo. Lo que sí veo mal es que lo haya publicado en redes sociales con lo que eso puede ocasionar para la niña. Es verdad que la niña puede elegir dos caminos: aprender la “lección” y pensárselo antes de volver a molestar a alguien, o todo lo contrario que es odiar al padre y a la niña por “chivarse” “. No estoy en contra de la disciplina positiva, al contrario me parece genial, pero hay niños que son más cabezones, rebeldes… que es muy difícil manejar la situación sin perder los nervios. Y te lo digo porque tengo un sobrino de casi 6 años que es increíble y cuando se pone en su papel es muy difícil de manejar ni hablándole, ni haciéndole comprender ni nada de nada. Te escucha pero a los 2 minutos vuelve a actuar igual. Por eso te digo que cada caso es distinto y sé que tú eres la experta pero deberíamos analizar cada caso antes de juzgarlo. Esa es mi opinión.

  • Marieta

    8 febrero, 2019 at 15:00 Responder

    Menos mal. La verdad es que he entrado en el post buscando una prespectiva así… estoy harta de leer y oír comentarios diciendo que fue un castigo ejemplar. Si esto lo hubiese hecho un niño a otro niño nos habríamos llevado las manos a la cabeza ante un caso de ciberbullying. Si hubiese sido entre dos adultos, un jefe y un empleado, por ejemplo. .. la reacción habría sido absolutamente condenatoria pero claro… es un pade a su hija… Además la hija es malvada porque hace Bullying y es una delincuente que merece ser repudiada en público…

    Que equivocados estamos… el Bullying solo se puede eliminar desde la comunidad. Tratando a la víctima, tratando a los espectadores y tratando al acosador. Deberíamos luchar contra el Bullying no pensando en el miedo de que nuestros hijos sean víctimas sino desde el miedo de que sean acosadores, porque ese rol tiene muchos más problemas detrás.

    Ojalá el cambio sea real, poco a poco vayamos viendo la luz y dejemos de escuchar a familias y a educadores decir que el que agrede se merece su propia medicina, para sentir lo que ha provocado. Ojala dejemos de hacer a los niños lo que no le haríamos a un adulto.

  • Paula

    8 febrero, 2019 at 15:00 Responder

    Muy buenas Molona!!

    La verdad que no sabía nada sobre disciplina positiva, pero desde que gracias a tí la he descubierto, cada vez quiero conocer más y más!! Sobre todo, me llama la atención y a la vez me resulta curioso, ver como muchos de las pautas, las ha aplicado mi madre conmigo, digamos por “instinto” y siendo tildada muchas veces de “rara” o “permisiva”. No quiero hacer esto muy largo, pero sí que me ha encantado el punto sobre la confianza de los padres en los hijos. A día de hoy tengo 18 años, y durante toda mi adolescencia, los padres de mis amigas siempre se sorprendían de que mi madre, supiera casi la totalidad de los aspectos de mi vida, y que fuera yo misma la que se los contara. Muchas veces le preguntaban a ella, como lo lograba, y siempre respondía: “una de mis máximas preocupaciones siempre ha sido que me considere apoyo y no juez. Sabe que voy a ser sincera con ella, pero todos nos equivocamos, es humano. Si se equivoca, tratamos de solucionarlo, aprender y ya está” Poca s cosas hay que le agradezca tanto como esto. Así que sí, a veces puede parecer “rara” pero a la larga funciona y da muy buenos resultados (al menos eso me gusta pensar??)

    • admin

      8 febrero, 2019 at 15:11 Responder

      Es emocionante leerte, Paula. Tu madre lleva la disciplina positiva dentro 🙂

  • Luisa

    8 febrero, 2019 at 15:01 Responder

    Eres periodista, no eres maestra, ni psicóloga ni orientadora … Porque tienes 3 hijos y te hiciste unos cursillos de fin de semana y ya puedes sentar cátedra sobre la disciplina positiva, la educación y los castigos, lo que realmente es eficiente y lo que no? No voy a decirte si estuvo bien o mal el video, tengo más estudios que tú para eso , opinarlo o analizarlo.Solo te digo que estás criticando todas las conductas contrarias a tu manera de pensar.Tendrias que tener más experiencia con niños para opinar sobre los temas como el bullying, los castigos, las normas, las familias, la sociedad , y esa experiencia no te la dan 3 hijos pequeños, esa experiencia la tienen los profesionales, dedícate a lo tuyo y deja de opinar de cosas que no te competen.

    • admin

      8 febrero, 2019 at 15:10 Responder

      Vaya, Luisa, veo que estás muy molesta y enfadada. Puedo entenderlo porque, como periodista, cada día veo mucho intrusismo en mi profesión. Es lógico.

      Siento muchísimo haberte molestado con este post, no era para nada mi intención. Aún así, sigo creyendo que debemos ir más allá del comportamiento y buscar el origen para poder atajarlo de forma eficiente.

      Sin duda tú -cómo experta- seguro que tienes muchísimo que aportar. Te invito a que lo hagas si lo consideras oportuno. Para mí sería un auténtico placer conocer tu opinión. A fin de cuentas, lo que todos queremos es acabar con el acoso escolar, ¿no?

      Un abrazo.

  • Alexandra

    8 febrero, 2019 at 15:13 Responder

    Madre mía cuánta razón tienes, y q claro se ve todo cuando te lo explican, q ganas de saber más de la DP, porque quiero ser mejor para mis hijas, es lo que debo hacer por ellas

  • Mayis

    8 febrero, 2019 at 16:31 Responder

    ¡Hola!
    No soy experta en el tema del bullying, tengo entendido que el niño que hace bullying es por que “grita” atención…
    También creo que una caminadita no le hará mal a nadie PERO esto no evitará que vuelva a hacer bullyng de una forma u otra el día de mañana.
    El chiste es arreglar el problema de fondo, probablemente no será fácil y tomará tiempo pero a la larga se verán los cambios!

  • Leire Delgado Sánchez

    8 febrero, 2019 at 16:32 Responder

    A mi me parece estupendo lo que has puesto por que no me parece buen los castigos y mucho menos grabar a tu propio hij@s para después colgarlo en Internet para que las demás personas se rían del vídeo pero vamos que hay muchas más maneras de decir las cosas para enseñar a los niñ@s por que hay muchas personas adulta que necesita también controlar sus problemas en el trabajo por que es muy parecido al colegio de los niños ?

  • Arantxa

    8 febrero, 2019 at 17:44 Responder

    Me ha gustado mucho! Creo q tienes muchas razón y q hay otras maneras de hacer ver a nuestros hijos q han echo mal. Y los q dicen q a pesar de la mano dura han salido bien, sinceramente se lo deberían de mirar. Conozco a mucha gente q tiene traumas de la infancia xq sus padres no supieron ni escucharles, ni entenderles. Yo creo q es súper importante q tengan una infancia afectivamente sana xq si no es así se arrastra toda la vida y es una pena.

  • Laura

    8 febrero, 2019 at 17:46 Responder

    Me ha encantado el post, cuando ví la noticia de la niña caminado hacia el colegio 8 km por acosar me quedé pálida. Y pensé: pobre niña, creo que esa es la única manera de hacer crecer su irá y por lo tanto su mal comportamiento, si yo me pusiera en el lugar de esa niña iría maldiciendo a mi padre todo el camino….
    No le haría feliz, no le haría sebtirme en paz y por lo tanto sería infeliz. Qué manera más mala de empezar el día.

    Creo que llevas en la sangre ser impartidora de disciplina positiva. Lo vas a hacer genial.
    Gracias a ti hice el curso de Bei, y gracias a ti en mi casa se empieza a afrontar las cosas de otra manera (no siempre…jeje). Pero me queda tanto por aprender, y trabajar mucho, mucho mi paciencia.

    En Albacete te esperamos con los brazos abiertos!!!!
    Muy buen Dia molona ??

  • Elisabet

    8 febrero, 2019 at 19:15 Responder

    Querida Molona mía,

    Qué emociones internas me has removido con este post!

    Te digo que ni he podido terminar de ver el vídeo. Me he quedado a la mitad porque mi cuerpo no podía seguir escuchando ese “sonido”. ¿Te has fijado en el tono de voz del padre? No harían falta ni subtítulos ni entender inglés para darse cuenta de que este hombre es el más cruel de la galaxia porque le falta amor por los 4 postrados. Está falto de afecto quizá desde su infancia.

    Otra vez has dado en el clavo.

    ¿Has visto la peli “Castigo”? Cinco niños que se portan siempre fatal son llevados a una granja abandonada donde son mega maltratados para que escarmienten. Cuando termina el castigo se encuentran a un mendigo en el metro. ¿Qué crees que hacen con él? Le meten una mega paliza!

    En mi caso y tras mi propia experiencia soy partidaria de tu disciplina positiva. Estoy segura de que funciona con todos los niños y que tan sólo hay que tratar de adaptarse a las necesidades de cada niño. Se puede ser estricto siendo amable y poner reglas y enseñar respeto con amor. Tan sólo se necesita tiempo y dedicación.

    Aquí en Alemania en el cole hay un “Klagebuch”. Cada clase tiene un libro donde se puede apuntar si alguien te ha hecho sentir mal. Cada viernes la profesora lo coge y lo leen en corro y revisan si esa semana alguien ha apuntado algo. Si es entre niños de la clase lo hablan entre ellos y si es entre niños de ésta y otra clase lo comentan con ambas profesoras y los niños. Hasta ahora funciona bien.

    No me enrollo más pero decirte que me ha encantado este post!

    Obviamente comparto por todos lados!

    Besos Isabel desde Alemania*

    Elisabet*

  • Blanca

    8 febrero, 2019 at 19:22 Responder

    El objetivo de este padre es enseñarle a q no haga bullyng pero…la está humillando! El mensaje que esta recibiendo la niña es q si humillas te humillo. NO soy partidaria . Alabo la disciplina positiva y la conexión com mi hija cuando de resolver un problema se trata. (3 años la susodicha) y me siento orgullosa cuando entiende el mensaje cuando conectamos y solucionamos los problemas sin llanto ni pataletas.
    Isabel, gracias porque un día me recomendaste leer disciplina sin lagrimas y se ha convertido en mi Biblia y mi estilo de educación!!

  • Soraya

    8 febrero, 2019 at 20:08 Responder

    Genial, como siempre. Totalmente de acuerdo contigo y con el mensaje tan positivo que transmites ??????

  • Bibiana

    8 febrero, 2019 at 20:45 Responder

    Leo los comentarios y veo que, habiendo una sola realidad, cada uno lo ve diferente. A mi es un tema que me preocupa y mucho. Mi hijo mayor tiene 12 años, y casi me cuesta el divorcio, pero este año los Reyes le trajeron un móvil. Yo lo veía innecesario, pero tragué. Pues ya ha llegado el primer problema. Un grupo que creo un compañero para reírse de otro. Al estar pendiente del tfno de mi hijo lo vi. Mi hijo no participaba, pero estaba en el grupo. Pues tocó charla: hijo, no todo el mundo te va a caer bien, y tú no le vas a caer bien a todo el mundo, pero por eso no te tienes q reír de el. Me pasa a mi Y a todo el mundo. Se quedó pensando, cogió su móvil, puso un was de q no le parecía bien y abandonó el grupo. Quizás si los padres estuviéramos más pendientes no teníamos ahora el debate. Sigue así molona!!!!

    • admin

      8 febrero, 2019 at 20:46 Responder

      ¡Bravo Bibiana!

  • Elena(mamadedosratones)

    8 febrero, 2019 at 21:02 Responder

    Antes de ser madre y de conocer más opciones hubiera aplaudido este castigo, yo no he sido una niña muy conflictiva pero algún castigo me he llevado, creo que la mayoría nos hemos criado con el castigado sin TV sin salir sin postre etc…y si bueno no hemos salido mal pero yo en su día si tenía problemas que nadie me ayudó a solucionar. Cuando nació mi segunda hija y el mayor(3años) empezo a liarme alguna me remplantee si castigar era lo correcto entonces, gracias a ti, descubrí la disciplina positiva, algo de lo que todavía estoy muy lejos de inculcar correctamente, hay días que me sale guay y oye es un subidón y otros en los que reconozco que se me escapa un grito, pero lo importante es que creo que es mucho más eficaz enseñar que castigar y sobre todo creo que gracias a la disciplina positiva podemos descubrir si nuestros hijos tienen algún problema más serio que les lleve a actuar de esa manera. Estoy intentando “comprar” a mis padres para que se queden con los niños para ir a tu curso del sábado!!!

  • mamitherapy

    8 febrero, 2019 at 21:13 Responder

    Hola Isabel! Me parece que tu enfoque es más que adecuado. Hay que profundizar en el trato y los modelos que está recibiendo ese niño. Justo escribí un post sobre la integración escolar, para evitar situaciones de bullying. Te lo dejo por si tienes un momento para leerlo. http://mamitherapy.es/2018/09/26/hijos-bien-integrados-de-que-depende/#more-156

    Besos!

  • Belén

    8 febrero, 2019 at 22:46 Responder

    Pues fíjate que por desgracia hace justo 10 días he vivido esta situación. Cuando tu hijo sale del colegio con un parte disciplinario porque lleva unos meses, con otros compañeros, haciéndole bulling a otro, algo se te rompe por dentro , te preguntas en qué te has equivocado, qué estás haciendo mal, y hace unos años me habría culpado muchísimo de esta situación.
    Por suerte hace un par de años hice un máster de inteligencia emocional en el que tuve la gran suerte y oportunidad de sanar mis heridas del pasado, que todos llevamos en mayor o menor medida, y sin saber qué se llamaba disciplina positiva, me di cuenta de que educar en piloto automático y dar por valida aquella educación que recibimos, no era lo que yo quería.
    No creo que ni gritar, ni humillar a mi hijo sirva de nada, aunque a veces pierdo los papeles, pero ya muchísimo menos de lo que lo hacía, creo que en un día así, me necesita más cerca que nunca porque mi amor no está condicionado a “ sus cosas buenas”.
    Intento hablar mucho con él , es un niño muy opaco, ya va al psicólogo desde hace un año porque a nivel emocional no sabe gestionar bien las cosas, estamos tratando de que sea consciente de cómo ha hecho sentir a ese niño, pero ese mensaje no llega si le humillas a él, creo que más bien se refuerza.
    La pregunta de todas las madres era cuál iba a ser su castigo. Pues sorpresa “ ninguno”. Creo que el parte del colegio,y todo lo que ha conllevado son muchas cosas que ni siquiera sabe gestionar.
    Bueno podría seguir escribiendo , pero no me enrollo más, simplemente estamos intentando buscar de dónde viene esa conducta, y sé qué pensaréis, claro es si madre, pero no es mal niño.

  • Sara

    9 febrero, 2019 at 8:31 Responder

    Hola estoy de acuerdo con la disciplina positiva y aplicarla, pero no nos volvamos locos, si un niño ha cometido bullying, indagamos para saber cual es la razón por la cual Le ha llevado hacerlo pero eso se merece una consecuencia del daño que ha hecho a la otra persona, señores eso se le llama empatia, en lo único que va a pensar el niño es ok genial mis padres no me van hacer nada, yo aplicaría con el una consecuencia en la que el niño pidiese perdón a la niña más algo para repara el error, osea algo para hacerla feliz, llevarle la media mañana durante un mes, llevarle su mochila cosas en la que el niño se dé cuenta que ha hecho un mal y el otro niño al que ha hecho bulling se sienta safisfecho, habéis pensado en el otro niño? Los niños están en un proceso de aprendizaje no basta sólo hablar también debe ir acompañado de una consecuencia.

  • Vanessa

    9 febrero, 2019 at 9:00 Responder

    Aiiix cuanto estoy aprendiendo contigo molona! Ahora solo falta que te vengas a Barcelona a hacernos un taller y ya lo bordamos! Intento cada dia aplicar cositas pero me falta muuuucho aun para hacerlo con soltura.. flipada me hayo con los casos que nos has expuesto! En serio esos padres creen que asi van a aprender? GRACIAS Isa!

  • Natalia

    9 febrero, 2019 at 12:53 Responder

    Estoy totalmente de acuerdo que con “ojo por ojo ” nunca se puede conseguir buen resultado.La gente feliz no puede hacer daño.Lo mismo puedo decir de los niños.En clase de mi hija mayor era un un niño que es un desastre,algunas madres le llamaban “demonio” por que no sólo acusaba a los niños pero también los profesoras.Este año mi hija tenía que repetir y de verdad yo estaba muy contenta(por que más que una vez le pegaba y insultaba) pero el tambien repetio. Y ahora alucino,por que mi hija y el son mejores amigos!Y gracias a la profe nueva!Ella enseño a los niños que hay que amarse entre todos,pedir ayuda y ayudar mutuamente y le ha dado cariño a este niño que no lo tiene en casa.Es unico grupo en el cole que no tiene broncas y se llevan muy bien entre ellos.Comportamiento de los niños depende de nosotros.Son como un espejo que refleja nuestro comportamiento.

  • Teresa

    11 febrero, 2019 at 10:19 Responder

    Yo no creo en los castigos como tal, pero sí en enseñarles que sus actos tienen consecuencias.

    Respecto al caso del padre con la hija, de la situación me fallan muchas cosas, una de ellas el grabarlo y colgarlo, nunca haría una cosa así con mis hijos. Pero si a la niña la han echado de la ruta escolar por acosar a otro, no veo mal que camine un poco, aunque sea una parte del camino y no los 8 kms. Igual lo que yo habría hecho es caminar una parte del camino con ella y emplear ese tiempo en hablar sobre lo que ha pasado y cómo hace sentir a los demás su comportamiento. Pero en sí en concepto no me parece mal: te han echado de la ruta, pues te toca caminar un poco.

    Por supuesto el segundo caso es inaceptable.

    He leído bastante sobre disciplina positiva e intent aplicarla en casa, pero, como en todo en crianza, a nuestra manera. Hablamos, entendemos, no culpabilizamos. Y mis hijas nos lo cuentan todo, lo bueno que les pasa y lo menos bueno. Pero eso no quita que si hacen algo que no está bien, tienen consecuencia. Por supuesto, siempre en relación a la situación en sí. Si se tratan mal entre ellas, no pueden seguir jugando juntas durante un rato. Si tiran algo, lo tienen que recoger. Se tienen que resposabilizar de sus cosas, y si las pierden, se quedan sin ellas. Cuántas veces habremos vuelto a casa cuando eran más pequeñas y querían ir sueltas por la calle y corriendo por zonas peligrosas por coches. Pues antes de salir, les explicabamos que si se soltaban de la mano en momentos en que les decíamos que no, volvíamos a casa. Y si ocurría, volvíamos y se acababa la salida. No somos partidarios de ir “salvándoles” por detrás cuando se equivoquen, las escuchamos y entendemos y no las culpabilizamos, pero queremos que entiendan que todo acto tiene sus consecuencias, buenas y malas.

  • Nai

    11 febrero, 2019 at 22:29 Responder

    Como maestra creo sinceramente que se necesita construir vínculos entre los compañeros. Giran por facebook un par artículos sobre el “método milagroso para destrozar el bullying”. Uno de ellos consiste en qué los niños trabajen en grupo de manera no competitiva. Así se crean lazos entre TODOS los alumnos. El otro consiste en detectar quien hace o recibe acoso escolar preguntando simplemente con quien quieren sentarse la semana próxima.

    Estoy totalmente de acuerdo con tus argumentos sobre el video. Se necesitan más maestros motivados y sobretodo un sistema que permita el cambio. Yo muchas veces he querido mejorar dinámicas en mi aula, pero me han cortado las alas desde dirección.

  • Patricia

    12 febrero, 2019 at 0:41 Responder

    Desde que t sigo he cambiado mi manera de pensar y de criar. Y es algo q t agradezco mucho! Aunque m queda muchisimo por aprender. Con respecto al bulling es cierto q los 2 acosadores de mis hermanos venian de una familia desestructurada. En realidad eran unas victimas cuyo comportamiento era asi x lo vivido en su casa. Pro es cierto q mis hermanos no tenian la culpa, les hicieron la vida imposible y yo no puedo desearles nada bueno. Q les perdonen otros pq mis hermanos y yo….no nos dan ninguna pena.

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