Hasta hace un año y medio yo no tenía ni idea de qué era la Disciplina Positiva. Ni idea. Lo que sí sabía es que tenía un reto en casa, llamado niñomolón, con un corazón enorme pero un temperamento igual de grande… o más. Entonces me llegó la oportunidad de hacer un curso de iniciación de disciplina positiva online. Para mí fue el principio de un gran cambio; aunque no profundizaba demasiado, me sirvió para darme cuenta de que ese era el camino que quería seguir para educar a mis hijos. A raíz de aquello, escribí la entrada «Razones por las que todos los padres deberíamos conocer y aplicar la disciplina positiva» (cuya lectura os recomiendo a las que no sepáis muy bien qué va esto). Pero lo cierto es que, al terminar el curso, seguía con muchísimas dudas sobre cómo aplicar en casa todos esos conocimientos. Ya sabéis, de la teoría a la práctica… la cosa no era tan fácil como parecía, así que tocó ponerse manos a la obra.

Libros

El siguiente paso para mí fue ponerme a leer. Hay algunos libros que me han resultado algo densos y se me han hecho bola. La verdad sea dicha. Y otros que me han resultado fáciles de leer y bastante prácticos. Por eso siempre recomiendo empezar por estos dos títulos:

Disciplina sin lágrimas

El cerebro del niño (Siegel)

* Aunque os dejo enlace a amazon pinchando en los títulos, os recomiendo comprar libros en pequeñas librerías. Y ojo con los precios en esta plataforma, en cuanto se agotan te pasan a otros vendedores que los hinchan y te pueden llegar a costar el doble, incluso el triple o más.

Estos dos son muy entretenidos de leer, se entienden bien y traen bastantes ejemplos prácticos con los que sentirnos identificados. Para los que queráis profundizar más, la “biblia” (por así decirlo), de la disciplina positiva es Cómo educar con firmeza y cariño, de Jane Nelsen, una de las madres de la DP, basada en las teorías de Alfred Adler y Rudolf Dreikurs.

Aplicación

Poco a poco fui asimilando conceptos y poniéndolos en práctica en casa. Unas veces con más éxito que otras. Pero mi sensación era que, aunque la cosa empezaba a funcionar y a obtener muy buenos resultados, me faltaban herramientas. Entonces me topé con Eva de familytips.es, quién nos hizo una sesión de asesoría personalizada y nos hizo entender que el paso por un taller presencial era necesario.

Asesorías

En mi faceta de bloguera e instagramer, me llegan muchas consultas de madres que necesitan desahogarse, compartir conmigo sus inquietudes y saber mi opinión sobre determinados casos. Sin darme cuenta me vi aconsejando a esas madres (y a algún padre) con el fin de poder ayudarles y que vieran un poco de luz. Pero, por supuesto, surgieron en mí los miedos a dar un consejo que no fuera acertado, me faltaba la seguridad que te da el especializarte en una materia. Así que hablé con mi amiga Lee, BabyTribu, que lleva años inmersa en este tema y ella me aconsejó que me certificara con Marisa Moya, entrenadora de la Asociación de Disciplina Positiva de España.

Así fue. Soy una persona que, cuando lo tengo claro, tomo decisiones bastante rápido. En cuestión de diez días me vi formándome con ella. Fue un curso intenso, esclarecedor, con un montón de conceptos nuevos, de resolución de un montón de dudas, etc. Descubrí la importancia de encontrarte con otras madres (y algún padre) que tienen las mismas inquietudes que tú, los mismos retos y las mismas preocupaciones. No molonas, no estamos solas.

 

Talleres presenciales

Después de certificarme me di cuenta de que el trabajo no había hecho más que empezar. Ya con el clic hecho en mi cabeza, necesité un tiempo para asentar tantos conocimientos y ponerlos a prueba. La verdad es que me siento muy satisfecha porque el cambio que experimentamos en casa fue increíble. Equivocándonos muchas veces, porque no consiste en hacerlo perfecto y desaprender patrones adquiridos para volver a aprender lleva su tiempo.

Visto que la cosa daba sus frutos, acudimos a dos talleres presenciales: uno con Bei Muñoz y, después, otro con María Soto, otra crack en esto de la Disciplina Positiva. Cada taller presencial me ha enseñado algo nuevo. Aunque los conceptos y dinámicas se repiten, las personas que participan son distintas, cada facilitadora tiene su propio estilo y de todos se aprenden cosas nuevas.

¿Tengo que ir a muchos talleres?

No, no he dicho eso. En mi caso, al estar en un proceso en el que me estaba preparando para impartir mis propios talleres de disciplina positiva, he necesitado acudir y ver cómo se manejan mis compañeras, cómo organizan las clases y qué dinámicas utilizan. Pero si tú solo quieres aprender cómo aplicar la disciplina positiva en casa, y no aspiras a asesorar a otras familias, te diría que la mejor forma es acudir a un taller presencial completar con algunas lecturas, como las que he citado antes. Quizás, pasado un tiempo, conviene que acudas a otro para refrescar y seguir aprendiendo.

 

¿Con quién me podría formar?

Hay bastantes opciones por toda la geografía española. En la web de la Asociación de Disciplina Positiva tienen un apartado donde figura una agenda con talleres en diferentes ciudades. Cada vez son más personas las que están ayudando a que esta filosofía de vida llegue a más personas. Y no, no es una secta jajaja… esta manera de educar y de relacionarnos está respaldada por evidencia científica. Y es que lo que hoy se sabe acerca del cerebro humano, hace unos años no se sabía.

He actualizado este post para avisar de que nosotros, después de ofrecer talleres presenciales a más de 1.500 personas en un año, ya ofrecemos un CURSO ONLINE. Estamos súper felices porque con toda la crisis provocada por el Coronavirus, cada vez eran más las familias que nos pedían poder acceder a la formación online. Después de muchísimo trabajo, de haber puesto el alma y nuestra experiencia, finalmente ha visto la luz y ha tenido una buenísima acogida. Podéis leer las opiniones de los alumnos y alumnas pinchando aquí. Hemos dejado una lección gratuita en abierto para que todas las personas interesadas puedan probar antes de decidirse a adquirirlo.

Pero, no me queda claro, ¿qué es la disciplina positiva?

Es la filosofía de los psicólogos Alfred Adler y Rudolf Dreikus, que ha sido desarrollada por las psicólogas Jane Nelsen y Lynn Lottbasados. La disciplina positiva ayuda a los adultos a entender la conducta de los niños y nos dota de herramientas para actuar de forma positiva con ellos. Este tipo de filosofía no busca culpables, sino se enfoca en encontrar soluciones entre todos, siempre desde el respeto. Sin duda, uno de los puntos fuertes que me atrajo de esta forma de educar a mis hijos fue que se trabaja a largo plazo y que, con ello, estamos ayudando a que crezcan con una buena AUTOESTIMA. Y, no solo eso, sino también que les va a dotar de buenas habilidades sociales, tan necesarias para la vida.

Entonces me di cuenta de que esto realmente no solo iba a ayudar a generar un buen ambiente familiar dentro del hogar, sino que va mucho más allá. Si la disciplina positiva estuviera más presente en las familias, en el aula y en la vida en general, creo firmemente que conseguiríamos una sociedad mejor. Si sois profesoras y ejercéis, os recomiendo sin duda que os informéis al respecto.

 

Conclusión

Si algo tengo claro es que la disciplina positiva me ha hecho sentir segura a la hora de ejercer mi labor de madre. Al fin tengo un rumbo claro y no voy dando palos de ciego. Siento que lo estoy haciendo bien, incluso cuando me equivoco, así que tengo más seguridad en las diferentes situaciones que se me presentan. Porque cada error es un aprendizaje y en una sociedad que penaliza el fracaso, es un auténtico privilegio aprender a valorar esos fallos como una oportunidad de aprender. Si dudas, si no lo ves claro, quiero que sepas que es NORMAL. Yo también tenía serias dudas al principio, pensaba que era un movimiento de hippies y lo veía como un posible nido de niños consentidos. Pero nada más lejos de la realidad, nada mejor como probar y juzgar por uno mismo.

Y hasta aquí el post de hoy, espero de corazón que os haya ayudado un poquito como punto de partida para lanzaros hacia esta filosofía de vida tan apasionante.

No olvidéis dejar vuestros comentarios e impresiones aquí abajo, entre todos nos ayudamos un montón 😉

Gracias por estar ahí, ¡nos vemos en instagram!

¿RABIETAS?





Que no cunda el pánico.    Descarga nuestro
EBOOK GRATUITO:

Una guía práctica para afrontar las 
rabietas sin morir en el intento.
AQUÍ
close-link