Cada vez se oye más hablar de la importancia de que nuestros hijos viajen a contramarcha durante mínimo sus primeros 4 años de vida. Pero ¿se trata de una moda?, ¿es esto fruto de una estrategia de marketing para hacer caja?

 

Recientemente, se ha celebrado en Madrid el I Día de Contramarcha en España, concretamente, en la Embajada de Suecia.  Una jornada organizada por Axkid, con el apoyo del Instituto Nacional de Investigación de Carreteras y Transporte VTI, la compañía de seguros Folksam y varios profesionales del sector. A este evento acudieron expertos como Tommy Pettersson, toda una eminencia en seguridad infantil. Así como expertos del ámbito de la salud como Lucía Galán y Armando Bastilla. El objetivo no es otro que el de dar a conocer la importancia de elegir sistemas de retención a contramarcha, a través de la exposición de varios expertos que contaban con numerosos estudios. Tras escuchar las diferentes ponencias queda demostrado objetivamente que el uso de sillas de retención a contramarcha reduce hasta un 90 por ciento el riesgo de sufrir lesiones graves en caso de accidente, en comparación con las colocadas a favor de la marcha.

 

Si es cierto que es mucho más seguro ¿por qué no es obligatorio?

Digamos que el mundo va a un ritmo y las leyes a otro. Según me comentaron representantes de la Dirección General de Tráfico, organismo que pertenece al Ministerio del Interior, no resulta sencillo obligar a los padres a usar estos sistemas de retención, entre otras cosas, porque los modelos de coche más antiguos serían incompatibles con este tipo de sillas. Aunque no seré yo quién diga que las leyes se cambian si hay intención de hacerlo, sí es cierto que durante el evento se vivió algún momento de tensión ante la disconformidad del público y de los miembros de la mesa redonda, entre los que yo me encontraba, ante tales pretextos.

En lo que sí coincido con ellos es que la normativa no depende de la Dirección General de Tráfico, sino del Congreso de los Diputados. Lamentablemente, este tema no es considerado de máxima importancia ya que:

– Existen otros problemas prioritarios que provocan más muertes al año: consumo de drogas, no llevar puesto el cinturón, etc.

– En cuanto a seguridad infantil, todavía hay padres y tutores que no utilizan ningún tipo de sistema de retención, así que intentan focalizar sus esfuerzos en concienciar a la población del uso de cualquier tipo de sistema antes que ninguno.

Sí es cierto que dentro de las recomendaciones que promulga la DGT en sus publicaciones declaran que es preferible llevar al niño al sentido contrario de la marcha el mayor tiempo posible. El problema es que muchos padres consideran que el mayor tiempo posible es hasta los 15 meses mínimo. Pero hay que recordar que la cabeza de un niño tiene un tamaño desproporcionado en comparación con su cuerpo, hasta casi los 12 años, siendo más importante esta diferencia hasta los 6, aproximadamente. Por lo que un impacto puede producir en su pequeño cuello consecuencias terribles:

– Una lesión medular

– La decapitación interna que, dada su gravedad, en la mayoría de los casos es incompatible con la vida

– La muerte

Los organismos oficiales apoyan la recomendación de que los niños viajen en sentido contrario a la marcha hasta mínimo los 4 años, pero no van a obligarnos a hacerlo. Así que tomemos nota o movilicémonos.

Lucía mi perdiatra

Padres desinformados, padres engañados

 

El problema de la desinformación y la no obligatoriedad, es que muchos padres se sienten completamente perdidos e incluso dudan de la veracidad de esta medida. Solo hace falta hacer la prueba e ir a un centro comercial y preguntar al personal de turno. La mayoría de estos sitios desconocen la gravedad de viajar a favor de la marcha a edades tempranas, por lo que recomiendan cualquier silla sin ningún tipo de fundamento.

Además, existen rankings -de dudosa reputación- que engañan abiertamente a los consumidores. Si no sería inexplicable que una silla a favor de la marcha con escudo (de las más peligrosas del mercado) estuviera en los primeros puestos e incluso que haya ganado hasta un premio a la mejor silla de retención. ¿Bajo qué criterios? El tipo de tejido, si es una silla bonita, si es fácil de instalar, etc. y otros que no se ven, pero se intuyen (“Poderoso caballero Don Dinero”). Es decir, no bajo criterios reales de seguridad.

 

Si es una silla tan peligrosa, ¿por qué no está prohibida?, ¿cómo es posible que esté homologada?

Pues eso pensamos todos los que estamos comprometidos y correctamente informados. No entendemos cómo en un tema tan delicado como es la seguridad de nuestros hijos, no se establecen unos criterios de homologación más estrictos y basados ante todo en los resultados de los test de seguridad.

 

Movilización, educación y divulgación

Como desde el estado parece que no vamos a tener ningún respaldo, nos toca a nosotros, ciudadanos de a pie, movilizarnos y divulgar la importancia de elegir sillas de retención infantil a contramarcha.

Carmen Osorio Lucía Galán Isabel Cuesta

Y los suecos ¿están obligados a llevar a sus hijos a contramarcha?

No, no lo están por ley. Sin embargo ya hay una conciencia social que se remonta a los años 60. Los suecos saben que llevar a los niños así es mucho más seguro. Sus índices de lesiones graves y de mortalidad infantil en accidentes de tráfico son los más bajos del mundo. Cuando llegó la normativa europea, se vieron perjudicados porque suponía un retroceso para ellos, así que decidieron inventarse un test voluntario, el Plust Test, que da un sello de garantía a las marcas que pasaban por él. Unas pruebas “voluntarias” que, como comprenderéis, todos los modelos de sillas se apuntaban a pasar. Gente lista, no me digáis que no.

 

En España haría falta esto, un test independiente que ofreciera un sello que garantice a los padres que están comprando una silla segura y de calidad. Pero, lamentablemente, hoy por hoy, sigue habiendo demasiados intereses económicos. Está en nuestra mano divulgar y concienciar a las personas que tenemos a nuestro alrededor.

 

Preguntas frecuentes

 

¿Cómo van a ir a contramarcha con 5 años si no les caben las piernas?

 

Existen en el mercado sillas a contramarcha para niños de diferentes edades, alturas y peso, por lo que están adaptadas para que vayan cómodos y, sobre todo, seguros. Mis hijos suben las piernas, las cruzan como un indio, etc., van cambiando su postura y jamás me han comentado que estén incómodos. De hecho mi hija mayor, cuando estaba a punto de cumplir 3 años, tuvo que ir en una silla a favor de la marcha en un viaje que hicimos a USA; nada más sentarse nos preguntó extrañada “¿por qué esta silla va al revés?”. Si desde el principio están familiarizados con ir a contramarcha, no habrán conocido lo que es ir a favor de la misma.

 

A contramarcha si tienes un accidente ¿no hay peligro de que se le rompan las piernas?

 

No soy experta en esto y no he hecho la prueba, lógicamente. Pero como madre solo me cuestiono, en caso de accidente ¿prefiero que se rompa las piernas o el cuello? Yo lo tengo claro. Una lesión medular puede provocar que mis hijos no vuelvan a caminar nunca, romperse una pierna sería el menor de los males.

 

Las sillas a contramarcha son muy caras, solo la gente con dinero se lo puede permitir

 

Esta afirmación no es cierta. Hoy en día existen en el mercado muchas opciones a contramarcha con precios más asequibles. Tendríamos que poner encima de la mesa nuestras prioridades, ¿tiene sentido gastarse mínimo 600 euros en un cochecito de bebé, antes que invertir en una silla de retención de coche que puede salvarles la vida en caso de accidente?

 

Bueno, también puedo comprarla de segunda mano…

 

NI SE OS OCURRA. Si hay un artículo que bajo ningún concepto se debería de comprar de segunda mano es la silla de retención infantil. Tened en cuenta que este tipo de productos no nos ofrecen ninguna garantía: no sabemos cómo ha sido su uso, si está incompleta, si puede estar desgastada o defectuosa, etc. Pero, lo más importante, si ya ha pasado por una colisión, aunque sea pequeña, la silla ya ha cumplido su función y para garantizar su seguridad tendríamos que comprar una nueva.  Por favor, NO COMPRÉIS SILLAS DE RETENCIÓN DE SEGUNDA MANO.

 

¿Cómo puedo saber que una silla es buena?

 

Lo mejor es acudir a tiendas especializadas y ser asesorados por expertos. Un profesional no sólo te orientará sino que te ayudará con su correcta instalación. Si en una tienda os sugieren comprar una silla a favor de la marcha cuando tengáis que pasar del grupo 0 a los siguientes, es que no estáis en el lugar adecuado. Si necesitáis resolver más dudas, os invito a visitar la página de Axkid donde tienen un montón de artículos sobre la contramarcha – www.axkid.es-

 

Conclusión

Tras acudir a este evento he sacado varias conclusiones. La primera es que Suecia es, sin duda, un modelo en el que mirarse. La segunda es que necesitamos más información veraz y contrastada a nuestro alcance. La tercera es que, como dijo Lucía Galán, “la seguridad viaja de espaldas”. La cuarta es que queda mucho por hacer, demasiado diría yo, pero esta jornada pone de manifiesto que somos muchas las personas que queremos cambiar las cosas. Hay una clara intención de seguir mirando por lo que de verdad importa: la seguridad de los más pequeños.

Ayúdanos a difundir. Comparte esta publicación, habla con los padres que tengas cerca, ofrece información de calidad en vuestros centros educativos, hablad con los profesionales de la salud para que también pongan su granito de arena, etc. Y, como las redes sociales llegan muy lejos, no dejéis de compartir fotos de vuestras sillas a contramarcha, no hace falta que salgan los menores en ellas. Usemos el hashtag #acontramarcha y generemos una buena conciencia.

 

Feliz día, molonas.














 

LO QUIERO 
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