Consejos para volver al trabajo tras la baja maternal… sin dramas

Consejos para volver al trabajo tras la baja maternal… sin dramas

Lo sé, qué fácil es decirlo pero qué complicado ponerlo en práctica. Hay madres que se incorporan a trabajar después de la baja por maternidad con un tremendo sentimiento de culpa. Otras, sin embargo, asumen la vuelta con ganas e ilusión. Por otro lado, están las que no quieren volver a trabajar pero no tienen más remedio y sufren un montón; y, por otro, aquellas que están en el paro y estarían felices de tener un puesto al que incorporarse.

Tengo que reconocer que yo me siento afortunada en ese sentido porque, aunque me quedaría más tiempo de baja, volver no ha supuesto ningún drama para mí. Me gusta mi trabajo y tener horarios me ayuda a ser más organizada.

Como sé que no todas estamos en la misma situación, me voy a ahorrar el discursito facilón de “anímate, tener un tiempo sin hijos también es genial, bla, bla, bla…”.

Pero lo que sí puedo compartir con vosotras, son las cosas que a mí me hacen más fácil la vuelta al trabajo tras la baja por maternidad. Quizás os sirvan, quizás no, pero oye, por si las moscas, yo desvelo mis secretos:

  1. Mentalizarme: una semana antes ya empiezo a mentalizarme, pero sin dramas, a mí lo de sufrir antes de tiempo como que no me parece nada práctico. Algunas madres me escriben hasta un mes antes del momento diciendo que ya lo están pasando mal… no tiene sentido chicas, si estás de baja en estos momentos DISFRUTA, disfruta hasta el mismo día en el que te tengas que incorporar. giphy.gif
  2. Rutina de sueño antes del primer día. Unos días antes toca ponerse las pilas y favorecer el sueño para que no nos den las tantas de la noche. Aunque es cierto que con un bebé dormir del tirón es casi misión imposible, prepararnos para ir a la cama temprano y hacer actividades tranquilas antes de dormir, pueden ayudar y mucho a conciliar el sueño. Os recomiendo sin duda el uso de SleepCycle, una app que a mí me ayuda un montón a despertarme a la hora en la que no estoy en sueño profundo y me cuesta menos levantarme. Y por la noche, si no estáis con lactancia materna, os recomiendo una infusión que a mí me flipa, de Roiboos y vainilla para ayudar a conciliar el sueño de la marca Yogi Tea.                                                    giphy-1
  3. Date una alegría para el primer día: parece tontería pero no lo es. No me gusta fomentar el consumismo porque sí, pero creo que la ocasión merece que tengamos un detalle con nosotras mismas. Me da igual que sea un conjunto, unos zapatos o algún detalle de papelería mono para que nos haga hasta ilusión ir a trabajar para estrenarlo, jaja… lo sé, soy muy simplona.            200.gif
  4. Elige lo que te vas a poner la noche antes: recuerda que hace ya bastante tiempo que no te toca ponerte “look de trabajo”, así que para evitar nervios y prisas al despertarte, déjatelo listo la noche antes.        200w.gif
  5. Añade algún aliciente a tu vuelta al trabajo. Sí, algo que te haga mucha ilusión, por ejemplo, volver a clases de pintura, volver a zumba o retomar ese aperitivo que te tomabas con tu mejor amiga los viernes después del trabajo. 200-1.gif
  6. Cena como si fuera un viernes. Este es un truco que aprendí de una seguidora, me dijo que los lunes eran menos lunes desde que lo convirtieron en “día de pizza”. Ya sabéis, podéis mover la tradicional pizza de los viernes al día de vuelta al trabajo. En mi caso, en lugar de pizza, opté por unas bandejas de sushi, ¡ñam! 200-2.gif
  7. ¡Deja de quejarte! que sí, que guardarse lo malo no es bueno, pero tampoco lo es abusar de la queja y estar lamentándote constantemente. ¿Sabes eso de que si enfocas toda tu atención en cosas negativas, atraes más cosas negativas? pues eso, si estás todo el santo día viendo solo el lado negativo, no harás más que hacerte sentir más y más miserable.                  100.gif
  8. Ponte el saludo mañanero de servidora: este punto no es cosa mía, es fruto de los muchos mensajes que recibo cada dándome las gracias por animar el día desde primera hora. Lo sé, no siempre tienen contenido pero os aseguro que salgo de casa con mis mejores intenciones para animarme y animar a todo ser humano que venga a aguantarme. “¡Y besos, que no falten los besos!”. Podéis verlos en instagram                 200.gif
  9. Llévate un kit de vuelta al trabajo: hay cosas que nos ponen de mala uva, principalmente el sueño, el hambre y algunos seres vivos con solo oírlos respirar, jajaja… para estos últimos no tengo solución, pero para los dos primeros sí. No salgas de casa sin desayunar y llévate algo para media mañana, fruta o frutos secos son siempre una gran opción. ¡Hidrátate! a veces no rendimos porque nos falta agua. Dale caña, amiga.             200w.gif
  10. Si el bajón se apodera de ti, esto va a sonar a broma pero, hazme caso, descárgate la app de snapchat, pon la cámara de selfie y ve probando filtros. Suena muy absurdo pero no sabéis lo que me río yo sola con los dichosos filtros.  200-1.gif

 

Tengo que confesar que yo hago otras cosas pero bueno, igual suenan a malamadre total pero a mí me ayuda:

  • No llamar para ver qué tal está la mini. Ya sabéis que se queda con la abuela molona, tengo total confianza en ella, así que prefiero no estar llamando constantemente; si no lo pienso mucho, sufro menos.
  • Ahora hay escuelas infantiles que tienen cámaras para que puedas ver a tus hijos. Yo doy gracias a no tener esa tentación cerca, pero vamos, es una opinión personal.

Y luego pues disfruto, disfruto mucho de mi minimolona cuando salgo de trabajar y me espera con esa cara de juerguista.

Y si, a pesar de todo, sigues sufriendo un montón con la reincorporación laboral, te recomendaría que te plantees la posibilidad de coger una excedencia o una reducción de jornada. Puede ser también que estés en un trabajo que aborreces con toda tu alma y no hay gafas lo suficientemente rosas para ver las cosas de otra forma. En ese caso, quizás,  deberías plantearte buscar un cambio profesional.

Es curioso pero, en mi caso, tras todos mis partos he tenido una inmensa necesidad de reciclarme profesionalmente hablando. Cuando tuve a mi primera hija me matriculé en un master, fue duro compaginarlo con la maternidad, mi trabajo, etc., pero mereció muchísimo la pena. A veces necesitamos actualizar conocimientos o darle una vuelta a aquello que no nos llena y no nos hace felices. Pasamos muchísimo tiempo en el trabajo y, si esto nos supone un motivo de infelicidad, mala cosa.

Lo sé, no siempre se puede porque las circunstancias de cada una son un mundo pero oye, si tenemos la posibilidad de cambiar lo que no nos gusta, yo os animo a que lo intentéis.

¡Ánimo molonas y feliz vuelta al trabajo!

4 Comentarios
  • nuevemesesyundiadespues

    10 julio, 2018 at 9:15 Responder

    ¡Ostras! A mí también me ha pasado lo de la necesidad de reciclarme. Qué curioso. De hecho este año he hecho un experto universitario y bastantes cursos y lecturas.
    Yo, en relación con la vuelta al trabajo oscilo entre sí y no… Pero creo que favorecida por buenos horarios (menos un día) y muchas vacaciones. Eso y que en ambas ocasiones he podido estar 6 meses con los pollos. Si no, creo que me habría sabido a muy, muy poco la baja. Es que es de chiste la duración, la verdad.

  • historiasdecronopiosymamás

    10 julio, 2018 at 14:20 Responder

    Sabes. Estoy embarazada y trato de bloquear esa parte de regresar después de la incapacidad cuando nazca mi segundo cronopio. Aquí en México ( y no me canso de escribir de esto) la baja de maternidad es un chiste. Por ley tenemos 42 días después del parto, ahora puedes extenderlos 2 semanas más “aguantando” lo más que puedas los días previos al parto. En la mayoría de las empresas (incluyo donde trabajo) no tenemos reducción de jornada. Nos dan 1 hora para lactancia diaria (lo cual también es un mal chiste) porque es imposible transportarte, llegar, darle de comer a tu hijo y regresar a la oficina en 1 hora). Así que para la mayor parte de mujeres que trabajar en mi país y regresan a laborar esta muy cabrona la situación. Dejar a un bebé tan pequeño porque no tenemos leyes que nos permitan gozar de un tiempo razonable para vivir los primeros meses tan importantes de la maternidad. En fin, dicho sea esto. Ni hablar, estoy de acuerdo no podemos andar por los pasillos del trabajando llorando. Y a levantarnos el animo y saber que todo lo que hacemos es por darles a nuestra familia una mejor vida, que en estos tiempos económicos cada vez cuesta más. Abrazo mamá molona.

    • Una madre molona

      10 julio, 2018 at 15:44 Responder

      Otro abrazo para ti, vaya situación más precaria e injusta. Si ya en España me parece que la baja es corta, lo vuestro es terrible…
      Ojalá se dieran cuenta de que hay que apoyar a las familias, de nuestros hijos depende el futuro.
      Ánimo ❤️

  • Una familia corriente

    11 julio, 2018 at 6:04 Responder

    Me apunto varios truquillos!! Aún quedan unos meses para que nazca mi tercer hijo y ya pienso en lo duro que va a ser reincorporarme.. soy horrible 🙈🙈🙈 siempre me planteo dejar de trabajar cuando llega el momento, pero no podemos…
    Aunque la verdad que mi trabajo me gusta y tengo reducción de jornada así que no puedo quejarme. Mis hijas están super cuidadas con una chica estupenda que además hace la casa. ¿Se puede pedir más? Llego a casa y lo único que hago es disfrutar!!!

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