En Villa Molona somos muy básicos… más bien súper básicos. No nos complicamos la vida pero sí intentamos que nuestros molones cenen variado y saludable. Hoy os dejo 6 ideas muy rápidas de preparar, sin misterio para los no cocinillas y que te sacan del apuro sin pecar de comida precocinada, ni ultraprocesada. ¡No hay excusas!

1 – Sopa de fideos con huevo 

Ingredientes:

  • Fideos
  • Caldo
  • Huevo (yo pongo uno por niño)

Hervimos el caldo, echamos la pasta, la dejamos cocer el tiempo que indica el fabricante. Y, para incluir un poco de proteína podemos echar un huevo al final de la cocción o, la opción que más triunfa en Villa Molona, cocer un huevo y echarlo partidito, ¡les encanta!

* Importante: hay que elegir bien los ingredientes. El caldo si lo compráis hecho, tiene que ser lo más natural posible, para ello hay que leer bien la etiqueta. Los caldos de brick están pasteurizados por lo que no os fiéis de aquellos que lleven conservantes u otros aditivos. También vigilad que no lleven glutamato monosódico (E-621) que sirve para potenciar el sabor de esos caldos que no llevan de ná. Fijaos también que no lleven más de 1,25 g de sal por cada 100 g. 

En cuanto a la elección de los fideos, preferiblemente escoged la modalidad integral. Si queréis evitar el trigo podéis optar por otros cereales como la espelta integral, el kamut, la pasta de arroz integral e incluso la pasta de quinoa.

2 – Calabapizza

  • Calabacines
  • Lata de atún al natural
  • Tomate frito
  • Orégano

Esta fue mi mejor solución para evitar las masas de las pizzas (ya sabéis que no puedo consumir gluten, ni huevo). Es una receta buenísima que conocí gracias a Isasaweis y es súper fácil de hacer. Solo hay que cortar un calabacín en rodajas, ponerlo en una fuente de cristal que os quepa en el microondas, echar un poco de tomate frito, después un poco de atún al natural, orégano y listo. Tapamos el recipiente con papel film transparente y hacemos unos agujeros con un tenedor. Lo metemos en el micro a máxima potencia durante 20 minutos y a disfrutar. Es una receta que por aquí triunfa.

* Importante: si no tenéis tomate frito natural, fijaos de nuevo en la etiqueta. Yo elegiría mejor aquellos que vengan en envase de vidrio, que contengan menos azúcar (o nada) y que estén elaborados con aceite de oliva. En cuanto al atún, el atún claro tiene menos cantidades de mercurio y, por supuesto, optaría por comprarlo al natural antes que con aceite (el aceite, si eso, ya se lo pones tú en casa).

3 – Guisantes con huevo

Ingredientes:

  • Bote de guisantes cocidos
  • Tomate frito
  • Huevos
  • Ajo

Plato simple donde los haya pero muy resultón. Ponemos un poco de aceite en la sartén y un diente de ajo picadito y rehogamos los guisantes (previamente pasados por agua y escurridos bien). Echamos tomate frito, rehogamos un poco y reservamos. A continuación, hacemos un huevo a la plancha por comensal y lo ponemos encima de «la cama de guisantes». A mí me gusta hacer los huevos a la plancha con un poco de aceite para que no se me peguen a la sartén y quedan muy dignos (marido es más de hacerlos fritos, pero esto iba de platos rápidos saludables, ¿no?).

La idea original viene de Cenas para peques, ¡seguidla en youtube e instagram!, pero ella los hace así, al horno y seguro que están más ricos que los míos:

4 – Pollo al curry con leche de coco express

Ingredientes:

  • Pechugas de pollo
  • Cebolleta (yo suelo usar cebolla)
  • Ajo
  • Tomate triturado
  • Curry
  • Comino
  • Cúrcuma
  • Leche de coco (del de cocinar)

Esta receta se la he robado a Fabián León, seguro que le recordáis de MasterChef. Pues mirad qué pintaza y qué fácil es de hacer:

5 – Menestra salteada con taquitos de jamón

Este es otro plato salvavidas en momentos de poquito tiempo (o de poquitas ganas de cocinar). Salteamos un ajito troceado en la sartén y luego echamos la menestra, previamente lavada y escurrida a no ser que indique el fabricante que se puede tomar tal cual. Rehogamos unos minutos y añadimos unos taquitos de jamón. Aunque en esta casa lo que más les gusta a los molones es que eche la menestra en caldo a modo de sopa y, en lugar de taquitos de jamón, que añada huevo cocido.

6 – Salmón con salsa de soja y miel

Ingredientes:

  • Rodajas de salmón (siempre previamente congelado)
  • Salsa de soja (existe opción sin gluten y baja en sal)
  • 2 cucharadas pequeñas de sésamo
  • 2 cucharadas soperas de miel

Esta receta queda súper rica. La elaboración es bastante rápida y lo único que lleva más tiempo es que hay que dejar que marine un par de horas. Después, como guarnición, yo pondría «arbolitos», es decir, brócoli que hemos salteado con aceite de oliva y un toque de sal o tomatitos cherry partidos por la mitad (fundamental para evitar atragantamientos), con un chorrito de aceite de oliva.

En este vídeo de Cenas para peques tenéis la elaboración:

Como extra especial, siempre tenemos un puré elaborado por marido en la nevera, por si las moscas. A los molones les gusta muchísimo y nos ayuda en los típicos días en los que la nevera está tísica o los niños están cansados y no tienen demasiado apetito. Marido le suele poner: calabacín, calabaza, patatas y zanahorias. Lo cuece todo en agua, añade unos quesitos, chorrito de aceite de oliva y lo tritura bien.

Y si vuestros hijos pasan de las verduras, agudizad el ingenio: aquí al brócoli se le llama arbolito del bosque secreto de las hadas; los champiñones son la casita de los gnomos; los tomatitos dan súper poderes y la fruta hace que a niñamolona el pelo le crezca tanto como a Rapunzel. ¡Imaginación al poder!

Como veis no hace falta ser muy cocinillas para salvar las cenas de los molones con opciones sanas y rápidas. Ahora bien, seguro que tú tienes una receta estrella en la manga que triunfa en tu Villa, sé generosa y ¡compártela aquí abajo!

¡Feliz día, molonas!