El otro día, tras enseñar la Crónica del cumple molón y el disfraz que no llegó, que podéis leer pinchando en el título, una seguidora de instagram entabló un debate conmigo súper interesante y que me hizo reflexionar.

¿Es realmente necesario invitar a toda la clase al cumpleaños de nuestros molones?, ¿nos tenemos que sentir obligados a hacerlo? Como siempre, lo que vais a leer a continuación es tan solo mi opinión personal sobre este tema. Un tema algo controvertido por la fuerza que ha ido ganando los últimos años las campañas de sensibilización por el acoso escolar y el bulling.

Vamos allá:

En mi caso tengo muy claro que soy generadora de los recuerdos de la infancia de mis hijos y, aunque no soy de complicarme la vida, en los cumpleaños a partir de 3 años intento currármelo un poquito. A mí me gusta que ese día sea algo especial pero también familiar y personal, es decir, aunque respeto profundamente el resto de opciones, yo prefiero organizar un cumple en casa a la vieja usanza: con merendola, juegos populares, detalles variados, disfraces, etc., como ya os conté el año pasado en este otro post.

Para que esta opción sea viable, me es imposible invitar a la celebración a los 23 niños que forman parte de la clase de mi hija, así que a niñamolona le dejo elegir a sus 7 mejores amigos. Luego hay que sumar algunos niños, como mi sobrino, que no son de la clase de niñamolona pero sí son amiguitos. Es decir, en total, se juntan en casa unos 10 niños. Este año, además, el mal tiempo ha impedido que podamos salir al jardín (que no es grande, las cosas como son, pero nos da más libertad de movimiento y de actividades). Eso sí, si por ella fuera vendrían los 22 compañeros de clase, más todas las profesoras, la clase de en frente, la del lado… así hasta bachillerato, jajaja…

cumple

¿No se ofenden el resto de niños de la clase?

Intento organizarlo con cierta discreción, por ejemplo, este año he decidido no dar invitaciones en papel para que las reparta. Me abro un chat en WhatsApp con las  madres de los niños que están invitados y así me comunico con ellas y les doy todos lo detalles, me confirman o no asistencia, etc. Además, este año salió el tema en el chat que tenemos para asuntos de toda la clase y les comenté que mi hija iba a celebrar el cumpleaños en casa con muy pocos amigos. Sin problema.

Pero ¿estoy fomentando la exclusión?

Yo, personalmente, no lo veo así. En la vida que les espera cuando crezcan un poco no siempre les van a invitar a todas las fiestas, no siempre van a recibir la aceptación de todo el que esté a su alrededor, no se le puede caer bien a todo el mundo. Creo que nuestro papel como educadores en este sentido es crucial, no debemos olvidar que nuestros hijos van a vivir en este mundo y no en un universo paralelo llamado «país felicidad».

Tenemos que educar a nuestros hijos para que no acosen, para que no humillen, para que no falten el respeto. Pero no podemos educarles en la creencia de que van a caer en gracia a todo el que esté a su alrededor y que siempre van a contar con ellos en todos los planes que vayan surgiendo en la vida de los demás. Eso es un gran error, desde mi punto de vista. Ya lo comenté en mi intervención en una charla en la que tratábamos el tema del acoso escolar e internet: no podemos permitir que la autoestima de nuestros hijos dependa de un «like» en redes sociales, pero tampoco de la aprobación de la gente con la que conviven cada día.

«Ya, como se nota que tú no has vivido la situación de que tu hijo sea al único al que no se le invita…»

No es el caso. En el cumpleaños de niñamolona no se está excluyendo a un niño por nada personal, en todo caso serían 18 los niños «excluidos». De todas formas, hay muchos padres que optan por organizar el cumpleaños de varios niños a la vez y cada curso hay un par de celebraciones grandes, donde invitan a todos los niños de la clase sin excepción. Eso supone mucha comodidad para los padres que no quieren complicarse y, además, un ahorro al repartir gastos entre varios.

Si alguien con una casa pequeña y sin mucho presupuesto quiere organizar un cumpleaños como el mío, tampoco podría invitar a toda la clase, es que es imposible.

CONCLUSIÓN

No hay que volverse locos y debemos hacer lo que consideremos oportuno. Ya sea decantarnos por invitar a toda la clase si tenemos medios y nos apetece;  ponernos de acuerdo con varios padres para celebrar el cumple de varios niños a la vez; o bien si decidimos hacer algo más pequeño y sencillo. Lo importante es no estar constantemente pensando en lo que van a pensar de nosotros pero actuar con ciertas precauciones para no hacer a ningún niño de menos.

Y educar, educar siempre desde el ejemplo. No hacer comentarios despectivos juzgando a otras personas delante de nuestros hijos, no tachar a ningún niño de «malo» o criticar a alguna persona por su físico o de su forma de ser. Educar en la empatía, en el respeto, en que no hay que aislar a nadie, ni ridiculizar, etc… Desde el ejemplo, ya sabéis que los niños actúan por imitación.

Por último, es importante que, como padres, estemos pendientes de cómo se comportan nuestros hijos con los demás; a mí personalmente no me preocupa solo que puedan ser víctimas de acoso en un futuro, sino también acosadores o testigos. Como dije en aquella charla a la que fui, la clave está en ayudar a nuestros hijos a tener una buena autoestima, porque con una buena autoestima no habría ni víctimas, ni tampoco verdugos.

También m preguntasteis por el tema «regalos», ya sabéis que no soy muy amiga de que reciban mucha cantidad. Por eso, tanto el año pasado como este, las madres del mismo chat se pusieron de acuerdo y trajeron un detalle de parte de todos los niños invitados.

Sea como sea y lo organicéis como lo organicéis, recordad una cosa: los niños se vuelven muy locos en los cumples, jajaja… ya sea en un parque de bolas o en una casa pequeña, ¡estad preparados!

¿Qué opináis molonas?, ¿creéis que es mejor celebrarlo con toda la clase? o ¿os gusta más el concepto cumple con pocos invitados?, ¿alguna vez os habéis sentido obligadas a celebrarlo invitando a toda la clase?

Y hasta aquí el post de hoy, ¡feliz día, molonas!