¡Qué duro es el postparto! y eso que yo no me puedo quejar porque los llevo con bastante dignidad y mis hormonas suelen estar bastante relajadas. Pero, aún así, la llegada de un bebé a casa es toda una revolución en nuestra vida. Descontrol de horarios, adaptación, pañales, gases, cólicos, noches en vela, etc.

Como siempre digo «la experiencia es un grado» y con el tercer bebé ya ni os cuento. Aunque no todos los bebés son iguales, ni las madres y padres tampoco, hoy comparto con vosotros una serie de trucos que a nosotros nos funcionan la mar de bien para conseguir pegar ojo por las noches (aunque no sea del tirón).

Establecer una rutina con un bebé de pocos meses a mí, personalmente, se me hace imposible. Pero sí hay una serie de medidas que tomamos y que nos ayudan enormemente a que el bebé coja el ritmo del día y de la noche:

  1. Cuando vamos a la cama se apagan luces y no se encienden hasta el día siguiente, lo mismo con los ruidos (luz y volumen de la tv incluida). Si necesitamos luz tiramos de la linterna del móvil o de una lámpara quitamiedos. Nosotros en la cama no tenemos tv pero si vosotros sí, os recomendaría usar una tablet mejor o el ordenador con auriculares.
  2. Si tenemos que cambiar un pañal de madrugada, no nos levantamos, ni nos vamos al baño. Evitamos todo aquello que pueda desvelar al bebé: ni luces, ni poner al bebé encima del frío cambiador, etc. Yo tengo a mano una toalla, pañales limpios, una muda y toallitas. Y le cambio ahí, directamente en la cama.
  3. Utilizar una cuna de colecho o una mini cuna al lado de la cama. Para mí esto es de 1º de «cómo descansar con un bebé recién nacido». Una cuna contigua a la tuya te permite tener al bebé cerca de ti para poder darle de comer en mitad de noche, calmarle si llora, etc. Nosotros utilizamos la cuna Cozee de Niu Concept y estamos encantados, entre otras cosas porque tiene bandeja inferior para dejar cositas como mantas, muda, pañales, etc. ¡es genial! además, se pliega en un pis pas por si toca ir a algún sitio con ella y se reclina si el bebé tiene reflujo. Si quieres saber cuándo hacemos nosotros el traslado a su habitación, a la cama, etc. podéis verlo en este otro post pinchando aquí.HWStudio.co_.uk_CoZee-52_Retouched-1
  4. El bebé lleva 9 meses dentro de mí, así que soy bastante realista y sé que no va a salir y a independizarse, mucho menos para conciliar el sueño. No hay nada para ellos como el olor y el calor que desprendemos, nuestra respiración, etc. todo eso les calma y ayuda a dormir mejor. Así que el colecho se convierte en tu mejor amigo (de ahí el punto 3). Dormir con tu bebé solo está contraindicado en casos en los que los padres sufren de obesidad, utilizan pastillas para dormir, consumen drogas, alcohol, etc.
  5. Para la lactancia materna cuanto más cerca tengamos a nuestro bebé, mejor. Es interesante aprender a dar el pecho tumbada de lado, eso ayuda a descansar incluso durante las tomas. En mi caso, para estar más tranquila utilizo el cojín de lactancia o una almohada para delimitar el espacio con marido. Hay quién usa un nido de colecho también pero, a mi gusto, ocupa demasiado espacio. ¡Ah! cuando damos el pecho es importante tener agua a mano, la lactancia da mucha sed y tener que levantarse en mitad de noche a beber agua da mucha rabia y nos desvela. lactancia_materna
  6. Si damos el biberón, lo ideal es tenerlo todo preparado en la mesilla de noche. En nuestro caso seguimos la recomendación del pediatra y preparamos el biberón con agua mineral del tiempo. Dejamos en agua dentro del biberón y un dosificador de leche en polvo preparado al lado. De esa forma evitamos tener que levantarnos en mitad de noche. Los padres que prefieran calentarlo, pueden hacerlo con un calienta biberones (yo nunca me apañé con él porque siempre me pasaba, estaba ardiendo y tenía que esperar a que se enfriase mientras el bebé lloraba). 71b19FvorBL._SL1500_.jpg
  7. Aunque yo me duermo muchas veces con el bebé a mi lado, la mayoría de las noches necesito mi espacio, sobre todo por mis dolores de espalda, y le paso a su cunita. Para que este paso sea un éxito y el bebé no se despierte tengo un truco que me dio una seguidora de instagram: calentar unos minutos la cuna con una manta eléctrica. ¡No olvidéis quitar la manta y apagarla antes de poner a vuestro bebé en la cuna! consiste solo en calentar su colchón para que no note la diferencia de la temperatura y evitar que se despierte. Pero como yo me quedo medio sopa y no me fío de mi misma, estoy usando una alternativa que me funciona igual de bien y es menos peligrosa que dejarse la manta eléctrica sin querer encendida: utilizar una mantita de esas extrasuaves de bebés y cubrir su colchón con ella para que el tacto le resulte agradable y no note frío. Yo tengo una manta de Burrito Blanco y siempre la llevo conmigo porque le encanta el tacto y rara vez se despierta si la coloco encima de ella. manta-bebe-001-rosa
  8. Colchón Cocoonababy: este ha sido un descubrimiento reciente para mí (a la tercera va la vencida, jaja). La verdad es que es una pasada lo bien que duerme minimolona en él. Me atrevería a decir que es responsable de que haya llegado a dormir hasta 6 horas seguidas a su corta edad (2 meses), mientras que con sus hermanos tuve que esperar hasta pasados los 6 o 7 meses. Se trata de un colchón ergonómico, que les ofrece una postura que ayuda con los cólicos, el reflujo, etc. Además, tiene unas cinchas para que esté bien sujeto y no se caiga. Es cierto que se puede vivir sin él, es un producto muy caro y que solo se usa entre 3 y 4 meses pero oye, cuando se trata de alargar las horas de sueño de nuestro bebé y, por lo tanto, las nuestras, a algunos padres les compensa y mucho la inversión, más aún si sois primerizos y pensáis tener más hijos. Lo podéis encontrar en Amazon pinchando aquí y conocer las opiniones de otros padres que lo han usado. Cocoonababy 2
  9. Nido de colecho: el nido es una buenísima opción para ayudarnos a mejorar el sueño del bebé. Yo lo uso durante el día porque por la noche utilizo el Cocoonababy. La diferencia entre una cosa y otra es que la función del nido es la de acotar el espacio del bebé, de tal forma que esté más apretadito y se sienta protegido. Para este sistema también sigo el truco de la manta hiper suave encima, se queda tan acurrucada que da gusto. El nido además nos sirve de cuna portátil, no pesa y lo solemos llevar allá donde vamos. Tenéis un montón de opciones en tiendas online, yo tengo uno de tutete.com pero ya no tienen ese modelo, por eso os dejo enlace a esta otra opción bien molona, fabricado en algodón orgánico que, además, es más económico que el mío. Podéis comprarlo pinchando aquí. 5aa258e0d2e63-Cam-Cam-Nido-Colecho-Pressed-Leaves-Roses-Tutete-1_l
  10. Cólicos: otro sistema para aliviar los cólicos del lactante es el método Kusiwawa. El único problema es que sí o sí hay que levantarse de la cama para calentar en el microondas el cinturón que trae, pero es cierto que les calma un montón. Yo he llegado a usarlo para poner calor en la oreja de mi hija mayor cuando ha estado con otitis, así que le estoy sacando partido. Podéis saber más acerca de este método pinchando aquínoche-estrellada-candy-pink-1463124078
  11. Cuando hablo de ambiente relajado para favorecer el sueño, también me refiero a que los padres debemos estar lo más tranquilos posible. Cuánta más serenidad haya en el ambiente, más relajados estarán nuestros bebés. A veces es inevitable agobiarse pero es preferible contar hasta 10 y respirar hondo porque los bebés y los niños son muy sensibles a lo que les rodea. Muchas veces es necesario un cambio de brazos, ¡cuántas veces habré tenido a uno de mis hijos en brazos desesperado y de pronto ha llegado el papi, le ha cogido en brazos y ha dejado de llorar para quedarse dormido!

¿Cómo conseguir que se duerma?

Hay padres que se buscan la vida para dormir a sus bebés, unos usan el carrito de paseo para que concilien el sueño, otros les mecen en brazos, otros en una hamaca dándole movimiento, otros prefieren usar el porteo con un fular o una mochila ergonómica, algunos incluso les meten en el coche a dar una vuelta a la manzana, jajaja… «cada maestrillo tiene su librillo». Con niñamolona recurrí al pecho para que se durmiera y después, cuando dejó el pecho, meciéndola en mis brazos sentadas en una mecedora que tenemos y así no me dejaba la espalda en el proceso. Con niñomolón me funcionaba guay ponerle boca abajo sobre mis rodillas y tener como un tembleque a la vez que le daba cachecitos suaves en el culete hasta que caía redondo en unos minutos. ¡Cada niño es un mundo!

Hay padres que tienen mucho arte, mirad estos que inventaron el método «Oompa Loompa»:

Y ya si queréis ampliar información y adentraros más profundamente en el mundo del sueño en la primera infancia: trastornos, fases, colecho, estrategias para facilitar el descanso de toda la familia, etc. os recomiendo un curso de la Escuela Bitácoras que se llama «El sueño en la primera infancia». Ya sabéis que soy muy fan de estos cursos porque son muy sencillos de seguir, con temas estructurados en pequeños vídeos bastante amenos. Este en concreto no lo he hecho porque no me he visto en la necesidad, pero he oído hablar muy bien de él; está dirigido por el psicólogo Alberto Soler. Si os apetece hacerlo con mi código MADREMOLONA os harán un 10 % de descuento 😉 Accede al curso pinchando aquí.

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Lo que nunca, nunca, nunca haría sería dejarle llorar hasta que se duerma de agotamiento. Me parece una barbaridad y hay estudios que demuestran que hacer eso les somete a un nivel de estrés muy grande. Una vez niñamolona se despertó llorando siendo bebé, la cogí en brazos y echó un aire enorme, para después volverse a dormir, ¡imagínate tener un gas y no poder incorporarte sola para echarlo! Es decir, muchas veces nos necesitan porque están incómodos, otras porque tienen cacas o mucho pis, otras porque tienen hambre o sed, otras veces necesitan el calor de los padres, etc. No les neguemos el atenderles porque alguien nos dijo «no le cojas en brazos que se acostumbra» o «son más listos que el hambre, lo que quiere es que le cojas»… como si los bebés estuvieran tramando un plan para andar incordiando al personal por gusto. Nuestros hijos nos necesitan, eso es así, son así de serie y así fuimos nosotros de bebés.

Ojo cuidado, si vuestros hijos lloran mucho, si veis que algo va mal os recomiendo acudir siempre a vuestro pediatra y especialista. Algunas veces el problema es que tienen reflujo, si fuera así y no tuvierais una cuna reclinable, probad poniendo una toalla enrollada bajo el colchón (importante: BAJO el colchón en la zona de la cabeza). Pero lo dicho, ante cualquier duda siempre hay que acudir a los expertos.

Y estos serían nuestros trucos para asegurarnos un «buen descanso» dentro de las circunstancias de tener un recién nacido. Seguro que vosotros tenéis también vuestros truquillos, así que no olvidéis compartirlos aquí abajo con el resto de madres y padres molones.

¡Feliz día y -sobre todo- feliz noche, molonas!