¡Madre mía! últimamente todo el mundo a mi alrededor está malo o incubando, suertuda me siento porque en Villa Molona este invierno nos estamos librando (y toco madera). ¿Nuestro secreto? seguir una serie de pautas muy sencillas que hoy os comparto en forma de vídeo molón:

 

Agua de mineralización débil

La recomendación del agua de mineralización débil tiene su razón de ser y es que este tipo de aguas son las que menor contenido en minerales tienen. Hay que tener en cuenta que un exceso de sales en el agua puede causar una sobrecarga de los riñones, por eso se recomienda -especialmente en los más pequeños- dar aguas con una mineralización débil o muy débil.

Zumo de limón

Ya sabéis, porque lo cuento muchas veces en instagram, que uno de mis trucos «TOP» consiste en tomarme zumo de medio limón en agua (preferiblemente de mineralización débil) templada tirando a calentita antes de desayunar. Tiene múltiples beneficios pero, entre otros, ayuda a prevenir que nos pongamos malitos y, si ya he cogido algo y la garganta empieza a molestar, me lo tomo y noto que me calma y que el catarro no va a más. Eso sí, tomadlo con una pajita para no estropear el esmalte de los dientes y mucho cuidado si está caliente, no os vayáis a quemar. A los niños les cuesta más tomarlo por eso un buen truco es añadir miel de tomillo ¡para los catarros es mano de santo!

Nebulizador

Por recomendación de mi pediatra, otra de las medidas que tomo para prevenir es lavarles bien la nariz con suero después del baño. Y, si veo que los mocos y las toses se avecinan, les pongo el nebulizador del que os hablé aquí, solo con suero, sin medicamentos, antes de dormir y les ayuda un montón.

Molonas, espero que pongáis en práctica los consejos y que mantengáis los virus muuuuuy lejos de vuestras villas. Si tenéis truquitos que queráis compartir, no olvidéis dejar vuestros comentario aquí abajo.

¡Que tengáis un día muy molón!

 

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