Voy a partir de una base fundamental: los niños comen fruta en la medida en la que vean a sus padres consumirla (fruta y cualquier alimento). Es cierto que ni su padre, ni yo somos los mejores ejemplos en ese sentido, por eso, una vez nos convertimos en referente de nuestros molones, nos ha tocado ponernos las pilas.

Hoy os enseño un truquito para que coman fruta, más concretamente kiwi, una fruta que me gusta especialmente porque contiene hasta 3 veces más vitamina C que una naranja. Además la variedad de kiwi SunGold -los kiwis amarillos- es perfecta para los niños porque tienen un sabor más dulce y una textura más suave. A mí de hecho son los que más me gustan.

El truco consiste en preparar brochetas de fruta e implicar a vuestros molones en el proceso; en este caso hemos escogido además del kiwi, albaricoques, que ya estamos en temporada y hay que aprovechar. Niñamolona participó en todos los pasos, desde lavar la fruta, a pelarla con mi ayuda y luego fue montando las brochetas con los trocitos que yo iba cortando. La verdad es que estuvo súper entretenida, se lo pasó genial y el hecho de haberlo “cocinado” ella, ayudó a que luego comiera bastante. Para darle un toque, recurrimos a mojar las brochetas en yogur griego, que le pirra no sabéis cuánto y fue un éxito total. Y sí, exigió estar disfrazada de Ana de Frozen, ¡eso era innegociable! Os dejo unas fotitos del proceso:

 

Tenemos pendiente probar más recetitas con kiwi que, aunque parezca mentira, es de lo más versátil y si no me creéis echad un ojo a la página de zespri donde encontraréis un montón de ideas que os harán salivar y la de Facebook donde también comparten información interesante para llevar una vida más saludable. El gazpacho de kiwi y las pechugas de pollo asadas con kiwi son mis siguientes objetivos… que vale, no soy la mejor cocinera del mundo, como bien sabéis las que seguís mis aventuras por instagram, pero oye, tengo intención y no pierdo la esperanza.

Y antes de despedir este post, os confieso la otra técnica que usamos en Villa Molona para que coma fruta, la menos protocolaria y la que no se cuenta pero bueno, estamos en confianza 😛 Todo fue idea de su tío y la verdad es que funciona: consiste en decirle que cuando come fruta se pone más rubia y que los ojos se le ponen azules (todo viene porque es muy fan de los ojos claros de su tío y de su padre). Así que es comer fruta y salir pitando a mirarse al espejo y gritar “¡mirad! Se me ha puesto el pelo rubio y los ojos azules”, jajaja… la verdad es que me la comería enterita, a la brocheta y a ella 😉

¿Vosotros dejáis que vuestros hijos participen en la cocina?, ¿tenéis más trucos para que coman fruta? ¡No olvidéis dejar vuestro comentario aquí abajo!

Hasta pronto chicas, ¡nos vemos en InstagramFacebook y Twitter!