Como ya os comenté en redes, niñomolón ha sufrido un brote de dermatitis seborreica y, aunque no ha sido muy grave, el proceso hasta dar con el tratamiento adecuado nos ha llevado bastante tiempo. Manda narices que pierda la batalla de los genes en todo menos en esto, porque sí, yo tengo la piel bastante delicada y de bebé me tenían que sumergir en baños de salvado de avena, así tal cual.

MADREMOLONA 2015-42El brote de niñomolón le ha afectado principalmente al entrecejo, detrás
de la oreja, el cuello, la axila y el cuero cabelludo
. ¡Ahí es nada! Pero no sabéis lo loca que me he vuelto con el tema de su zona íntima; resulta que estaba súper irritada y no conseguía dar con la solución. Estas fueron las primeras medidas que tomamos:

  • Dejé de usar toallas y le limpiaba con agua y jabón neutro
  • Le dejaba con el culito al aire siempre que podía
  • Usé pastas al agua de todas las marcas
  • Cambié de pañales a unos ecológicos (y a punto he estado de probar los de tela)

En una visita al pediatra me dijo que podía deberse a la dermatitis, así que la pomada con cortisona que nos recetó para las otras zonas que os comentaba, comencé a echársela en la zona genital. Pero pasaban los días y la dermatitis desapareció de todas las zonas menos de sus partes. Una semana después volvimos a la pediatra y nos dijo que dejasemos de usar pastas al agua porque no permitían que la pomada penetrase. Así lo hice y nada de nada, seguía igual e incluso peor, la zona de las ingles era tremenda de roja que estaba.

Volví al pediatra y, después de examinarle bien, dio con el problema: tenía unos señores hongos. ¡Pobre mío!, ¿y cómo puede cogerse hongos un bebé? no entendía nada, la verdad. Al parecer es bastante común, basta que lo digas en alto para que varias madres te comenten que han pasado por el mismo problema. Por lo visto existe pero no se habla de ello. Y teniendo en cuenta que llevan pañal y que, por muy absorbente que este sea, siempre hay humedad ahí abajo pues no es de extrañar que los hongos vengan a instalarse. Pero, para nuestra tranquilidad, ellos no lo notan, ni les pica, ni les duele, ni nada de nada, menos mal. Para identificarlos, fijaos en que las zonas rojas terminan en pequeños puntos rojos, a niñomolón le llegaban hasta la parte baja de la espalda.

Al fin ganamos la batalla

A ver, yo os cuento mi experiencia por si os viene bien pero no doy nombres de medicamentos porque no es bueno automedicarse y mucho menos medicar a nuestros molones tan alegremente sin la opinión de un experto. Tenéis que ir siempre a vuestro pediatra. Dicho lo cual, he de decir que hemos tardado mes y medio en que la cosa de sus zonas íntimas mejorase pero con el tratamiento nuevo en muy poco tiempo, unos 3 días, el problema ha remitido por completo. Esta es la rutina que nos ha funcionado:

Al levantarse, le limpio con agua bajo el grifo, le seco bien y le aplico la pomada de la dermatitis, espero a que absorba y le aplico pasta al agua; durante los cambios de pañal después de limpiar y secar le aplico de nuevo pasta al agua; y, para terminar, antes de ir a dormir le aplico la pomada de los hongos, espero a que absorba bien y otra vez pasta al agua. Esta ha sido la manera de acabar con el problema totalmente, pero aunque esté bien seguiremos con la rutina como nos indicaron, por lo menos 2 semanas más.

Algunos errores durante el proceso

En cuanto a la dermatitis ahora os cuento las cosas que he hecho mal, para que no caigáis en mis mismos errores:

En un momento dado descubrí que tenía como moco en el pliegue del cuello; total que pensé «uy, se me debe de haber pasado limpiarle ahí desde vete tú a saber cuándo, ¡seré mala madre!». Pero al retirar ese «moco» con una gasa mojada en agua me di cuenta de que desprendía un olor desagradable y que le quedaba una herida. No sabéis qué mal me sentí y qué penita me dio. Y ahí llegué yo a meter la pata… ¡ni corta, ni perezosa le planté betadine! aunque, aparentemente no pasó nada, luego leí acerca de su uso y comprobé que está completamente contraindicado. Con decir que no lo puede usar ni embarazadas, ni madres lactantes lo digo todo y yo, zasca, voy y se lo planto a él directamente 🙁 Así que si os veis en una parecida, la alternativa segura al betadine es la clorhexidina, más conocida como Cristalmina.

La famosa costra láctea

Por otro lado, estaba la costra láctea que era inmensa. Así que, siguiendo varios consejos, le plantamos aceite de coco para ablandarla y luego le pasamos un peine para ir quitando las costritas. Total, que la idea no era mala pero forzamos demasiado la máquina y rascamos un poquito. Amigas, dejad que las costras caigan ellas solas y luego retirarlas con un cepillito suave de bebé. Hay que tener mucho cuidado porque si nos pasamos rascando les podemos producir irritación y alguna herida que, cudadín, puede infectarse.

Aún así, he de decir que aplicarle aceite de coco de herbolario (yo lo caliento un poco para que quede líquido), media hora antes de bañarle, le ha ido muy bien. Además, he sustituido mis jabones por uno de alepo natural de herbolario. El jabón es un ladrillo, así tal cual, durísimo, así que lo que hago es mojar su esponja natural y frotar encima del jabón para aplicarlo. Pero la pediatra nos recomendó recientemente sustituirlo por un limpiador con base de aceite y en ello estamos.

Pañales ecológicos

En cuanto a los pañales eco que os comentaba al principio, aunque no solucionaron el problema, el hecho de investigar me ha hecho darme cuenta de las porquerías con las que se fabrican cosas de uso tan cotidiano como son, precisamente, los pañales. Lo mismo pasa con las toallitas pero éstas tienen una solución rápida y económica: lavar con agua y, como mucho, usar jabón suave. Pero con los pañales existen solo dos alternativas: usar de tela o eco.

En nuestro caso probamos varias marcas eco y la que más nos ha gustadopanales-ecologicos-desechables-t2-componentes-naturales-0-toxicos ha sido la que compramos en la web www.guplanet.comson estupendos, absorbentes, se adaptan bien y aparentemente son iguales que los que compramos en cualquier supermercado. La diferencia no se ve y es que están fabricados con productos 100% naturales. Lo malo es el precio, pero nosotros aprovechamos que con la primera compra se aplica un 20% de descuento y lo mandan a casa sin gastos de envío, asi que nos hicimos con un arsenal. Cuando se nos acaben ya veremos lo que hacemos pero en estos temas yo prefiero no escatimar, por lo menos mientras siga tan sensible.

¿Habéis tenido que enfrentados a una dermatitis?, ¿y con hongos? os agradezco mucho que dejéis vuestra experiencia aquí abajo que siempre sirve de mucha ayuda 🙂

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LO QUIERO 
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