«Me come o no me come», he ahí la cuestión. Sí, otra de las cosas que nos preocupan, y mucho, a los padres es el tema de la alimentación. Yo ahora celebro el fin de la época de los purés porque ya no estamos todo el día con la thermomix triturando pero, por otro lado, a veces echo de menos lo sencillo y rápido que era alimentar a niñamolona. Aviso que no soy experta, ni nutricionista, ni pediatra, es decir, aquí cuento nuestra experiencia pero no quiere decir que sea lo mejor, ni lo más adecuado para vuestro caso.

Ahora os cuento sus fases:

Como ya sabéis, hasta los 5 meses se alimentó de lactancia materna exclusiva y, llegados los 6 meses fue mixta. En ese momento, cuando me incorporé a trabajar, pasamos a los biberones y la leche de fórmula. Pero, aunque nosotros tomásemos esa decisión, tened en cuenta que la lactancia materna siempre es mejor que la leche en polvo. Además, el bote de leche de continuación es carísimo, nosotros empezamos con Nidina y le sentaba fatal, la pobre se retorcía de dolor y, aunque no sabíamos seguro si era por la leche, decidimos probar con otra. En nuestro caso, con la leche de continuación Almirón sus digestiones mejoraron y, aunque es más cara, en esto no íbamos a escatimar. Esto no quiere decir que a vuestros bebés les vaya a sentar mal, es una cuestión de probar y observar. Con todo, y para que veáis la importancia de dar leche materna, con la lactancia los bebés sufren menos cólicos y te ahorras muchos problemas digestivos, además de la comodidad de ir con la comida encima a todos lados, sin ir cargada con mil bártulos, ni tener que andar calentando la leche.

A los 6 meses el pediatra nos indicó que incorporásemos los cereales a su dieta, entre otras cosas, porque estaba pelín baja de peso (eso yo lo discuto, sinceramente). Como en papilla no se lo tomaba, se lo dábamos en el biberón. Y en este mismo mes comenzamos a introducir la fruta, esto fue un poco agonía porque le costaba un montón. Pero poco a poco fue tolerándolo y se los comía muy bien. A veces naturales y otras veces preparados con fruta 100%, con fruta sola o con galleta, hay infinitas posibilidades. En este punto, os recomiendo paciencia, no forzar, incluso permitir que lo toquen con las manos, que se manchen, porque siempre se llevan la mano a la boca, así que es la mejor manera de que lo prueben y que no le cojan manía.

comesolita

Niñamolona agarra fuerte sus macarrones para que nadie se los quite, a veces usa tenedor y otras las manitas.

Hay muchas madres que cumplidos los 6 meses, cuando sus bebés pueden sostenerse solos, se decantan por el Baby Led Weaning, en la que uno no tritura nada y comienza con sólidos desde el primer día. Eso sí, hay que conocer bien cómo hacerlo para evitar atragantamientos. Según las experiencias de quiénes lo han probado se consigue que el niño coma de todo de una manera natural. Os recomiendo este post de padres en pañales donde lo explica todo fenomenal.

Bien sigo con el caso de la niñamolona. Un mes después el pediatra nos indicó que podíamos empezar a introducir verduras, carne y pescado (no recuerdo bien, pero creo que primero con carne y más adelante con pescado). Así que nos pusimos manos a la obra con los purés. Como tengo thermomix, buscaba recetas por internet y encuentras un montón, muy variadas y la verdad es que riquísimas; hacía un tanque y lo guardaba en pequeños recipientes (mis favoritos son estos de Avent que compré en amazon) para congelarlos e ir cogiendo cada día. De postre el yoghurt le encanta, antes de cumplir el año le dábamos uno especial para bebés que está preparado con leche de continuación (concretamente, Mi primer danone), pero ahora come ya yougurt hecho con leche de vaca.

En cuanto a la introducción del huevo, que dicen que es sobre los 10 meses, nosotros lo hicimos un poco por libre. No respetamos lo de los cuartos y la verdad es que fue bien. Pero ojo que no quiero disgustos, insisto en que no soy experta, consultad siempre a vuestro pediatra, esto no es una guía de alimentación, es solo nuestra experiencia. Con todo, de nuevo os remito a Padres en Pañales que explica la introducción del huevo fenomenal.

Otro tema es el de las cantidades. No os obsesionéis con que come poco y pensad en las dimensiones de su estómago. No podemos pretender que coma un platazo y que no se deje nada. Hay días que uno tiene más hambre que otros y en los bebés pasa exactamente lo mismo. Lo importante es no agobiarse.

A los 12 meses, comenzó a tomar leche de vaca, y la ha tolerado perfectamente. El primer día le daba rechazo el cambio de sabor, pero el segundo se pimpló el bibe enterito y sin quejarse. Se lo toma cada noche y cada mañana, con 4 cucharadas de cereales y un poco de cacao en polvo. Le encanta tanto, que canta su canción del «bibi, bibi» cuando tiene hambre o cuando se quiere ir a dormir. Además, a esta misma edad e incluso antes, ya le dejaba la cuchara para que comiera solita (de aquella manera, pero bueno, es un buen truco cuando no quieren comer y para que vayan cogiendo autonomía y desarrollen su coordinación).

El paso a los sólidos

Había oído que iba a ser horrible y muy difícil porque, al acostumbrarse a los triturados, a la mayoría el primer contacto con los sólidos les dan arcadas. Si bien es cierto que nosotros siempre, desde los 6 meses aproximadamente, le hemos ofrecido cosas de nuestro plato porque ella nos lo pedía, como sopa de fideos, lentejas, arroz, pasta, jamón york etc. en pequeñas cantidades, el paso a sólido ha sido, cuanto menos inesperado. Todo ocurrió este pasado verano, niñamolona tenía unos 14 meses y decidió que no quería comer ni un puré más. Lloraba y se negaba. Así que, de forma natural, empezamos a darle lo mismo que comemos nosotros (siempre sin sal, claro, y en trocitos muy pequeñitos). A sus 17 meses lleva ya casi dos meses comiendo solita, le dejamos todo partidito y vigilamos en todo momento porque muchas veces se mete mucha cantidad en la boca y hace amago de atragantarse (ningún susto grande hasta ahora). Cuando se le hace bola abre la boca y lo escupe. Chimpún.

Hoy por hoy come en la guarde y, según nos comenta la profe, come de todo y sin problemas. En casa todavía me estoy habituando a hacer cenas, no soy muy apañada, la verdad. Por ahora tiro de tortilla francesa, jamón de york, salchichas, sopa de estrellitas, macarrones, judías verdes, pollo, etc. pero me falta práctica y organización. Además, tengo que darle más a las verduras porque esta niña pide carne sin parar y como no se habitúe desde ya a comerlas, en un futuro tendremos un problema. Poco a poco y con buena letra.

Vosotras ¿cómo lleváis el tema de la alimentación?, si tenéis dificultades no dejéis de leer a Carlos González yo tengo el libro que recopila todos sus libros pero también podéis comprar el específico para alimentación «Mi niño no me come», os ayudará y mucho. Y bueno, si hay algún experto en la sala que nos quiera dar su punto de vista, que deje comentario más abajo. Padres molones unidos, jamás seremos vencidos 😉

¡Feliz semana a todos!

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