Antes de convertirme en intento de madre molona, cuando algunos padres me decían que su retoño compartía cama con ellos, voy a ser sincera, se me quedaba una cara de “¿comorrrr?”.  Pensaba en la pérdida de intimidad, de espacio, de sueño, etc. ¡Pero qué equivocada estaba y que atrevida es la ignorancia! Sí, hoy os voy a hablar del verbo “colechar” en parte gracias a una mami molona que me escribió hace poco preguntándome por este tema.

Mi experiencia 

Esas noches de lactancia, donde las tomas eran “a demanda”, lo que viene a ser cada hora y media, cada 10 minutos o cada menos… me enseñaron que lo del colecho no era una opción, era una obligación.  Porque la leche la llevo yo encima, no padre molón, (aunque le hubiese encantado), colechoes decir, que era tarea exclusivamente mía eso de lactar.  Y lo de dormir y que el bebé tenga “barra libre” sin necesidad de despertarme era, y nunca mejor dicho, la leche.  No es una etapa en la que andes sobrada de sueño, así que, en mi caso, fue una salvación.  Gracias al colecho pude descansar y, como ya comenté en el post “Tiran más dos tetas que dos biberones”, no existe riesgo alguno para el bebé.  ¡Que no le vas a aplastar, vaya! Entre otras cosas porque cuando una es madre, desarrolla un sensor que funciona las 24 horas del día y, os aseguro, que al mínimo movimiento o ruidito, te enteras.  Solo hay peligro si tomas pastillas para dormir o consumes alcohol o drogas.

Le encuentro un único «pero» a eso de colechar y es la postura que yo cogía.  No tengo yo la espalda como para tirar cohetes y mis cervicales me suelen dar la lata.  Así que algunas mañanas me despertaba hecha un burruño y con bastantes contracturas, y es que, si me tocaba dar el pecho izquiero, niña molona podía precipitarse al vacío por ese lado de la cama y, a pesar de poner un bunquer de cojines y más cojines por si las moscas, no estaba del todo tranquila y cogía unas posturas para asegurar la integridad de mi heredera que luego se traducían en mucho dolor de espalda.  Pero esto no tiene porque pasarte a ti.  Para ese problema existen las cunas de colecho -que os explico con detalle en el diccionario básico para padres novatos-, de haberlo sabido antes me habría comprado una o tuneado una común en su defecto.  Pero no me quejo, mi hermana que va a ser mami en febrero, ya tiene la suya y tiene en mente pasármela para el futuro hermanito o hermanita de Claudia, todavía por encargar, conste.

¿Cuánto tiempo he de colechar?

Leerás y oirás de todo, DE TODO.  Gente en contra, gente a favor, etc… yo solo te digo una cosa “HAZ LO QUE TE DE LA GANA”, deja de prestar tanta atención a las opiniones ajenas y colecha si quieres.  Yo creo que es una decisión muy personal y solo depende de ti y del padre de la criatura.  Solo son bebés una vez, así que no dejes de achucharle ni de hacer lo que te salga del corazón porque tu tía la de Cuenca te dijo que eso era un tremendo error, porque el error es no hacer lo que uno siente que debe hacer como padre y punto.

En nuestro caso, colechamos hasta que niña molona durmió del tirón.  A los tres días de comprobar que dormía toda la noche, decidimos dar el salto a la cuna de su habitación.  Tenía unos 5 meses, así que ella ni se enteró.  Lo de que se acostumbran a las cosas, antes de los 5 o los 6 meses, a mi personalmente me parece una tontería.  Eso sí, después probablemente sí sea más consciente así que si tienes pensado que duerma en su habitación no lo alargues mucho y aprovecha el momento en que te duerma toda la noche.  Pero insisto, la decisión es tuya.

Sobre el tema de la intimidad, para nosotros fue hasta divertido, parecíamos los amantes de Teruel.  Oye, no sabéis lo creativo que puede llegar a ser uno cuando tiene un «ocupa» en su habitación y tiene que buscar alternativas… y hasta aquí puedo leer.

Y tú, ¿colechas o no colechas?