Si hay algo que me hace viajar directamente al pasado son los chichones y las costras en las rodillas. Sí, de pequeña vivía al límite, era una niña de esas que volvía del cole siempre con alguna herida de guerra, las enseñaba hasta orgullosa: “esta me la hice jugando a polis y cacos”, “esta otra montando en bici”, “esta porque me he peleado con Daniel Miranda”, lo normal, vaya.

Pero claro, estoy viajando a un pasado en el que yo tenía unos 4, 5, 6 años en adelante. ¡No 7 meses recién cumplidos! Y es que, mi pequeña terremoto vive obsesionada con ponerse de pie, quiere, ansía, necesita estar de pie toooodo el rato. Y para ello se apoya en lo que primero pilla: véase sofá, véase mueble de la tele, véase mesa, vease silla, véase escaleras… esto es un sin vivir. Así estamos siempre detrás de ella pero, como te despistes, como se te ocurra perderla de vista 1 minuto, de pronto oyes un “¡PUM!” seco, a continuación se hace un breve silencio de unos 2 segundos, -creo que es lo que tarda en coger aire y llenar sus pulmoncitos- y a continuación, lanzar al viento un llanto desgarrador.

Y es que, desde que niña molona se pone de pie, los chichones forman parte de nuestra vida. A veces pienso que se va a quedar tonta la pobrecita. No me tachéis de mala madre –excusatio non petita, accusatio manifesta– prometo que estamos muy encima de ella, porque la conocemos, y de esta niña no te puedes fiar. Pero mira, a pesar de todo no le coge miedo y es feliz, eso sí, me he llegado a plantear seriamente lo de ponerle un casco para estar por casa.

Gracias a una madre molona experimentada con tres retoños en su haber, María, compañera de trabajo y buena amiga, me he enterado de que existe un producto en stick que va fenomenal para los chichones, se llama Golpium y viene en stick, aunque creo que también se vende en gel y, al parecer, les calma a la vez que se evita que en la zona de conflicto salga cardenal.

antichichones

Investigando por internet he visto estos tres modelos, ¿vosotras habéis probado alguno?, ¿podéis decirme cuál os parece mejor?, ¿tenéis algún otro remedio de la abuela que os vaya bien?, compartidlo aquí abajo y deleitadnos al resto de madres molonas con vuestra sabiduría, que todas juntas hacemos un buenísimo equipo 😉

Y, ya lo sabéis, me tenéis dando guerra también en twitter, Facebook e instagram.

¡Feliz día! y si es sin chichones, ¡mejor!














 

LO QUIERO 
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