Si hay algo verdaderamente molón durante el embarazo son las pataditas -e incluso palizones- que nos meten los pequeños seres que llevamos dentro durante la gestación.  Ya sabéis que, como «embarazada no romántica» que fui, sufrí todos los síntomas habidos y por haber durante ese «estado maravilloso de la mujer» (que fue de todo menos eso).  Ahora sí, por momentos como los del vídeo que aquí os dejo, merece la pena TODO.

Recuerdo que después de varios meses de náuseas, cansancio extremo y ascos varios, empecé a sentir al bebé, ¡vi luz al final del camino! porque, por primera vez, empecé a tomar conciencia de que había vida ahí dentro y que realmente estaba embarazada y no «chungaquetecagas».  Hace muchísima ilusión y mola mucho notar la patada, darle un golpecito y que responda.

¿Cómo saber si son patadas?  Muchas sienten al principio como burbujitas y cosquilleos, algunos os dirán que son gases pero, vamos a ver, todas hemos tenido gases antes de estar embarazadas y, que yo sepa, no son como «burbujitas y cosquilleos».  Así que, si lo has sentido, disfrútalo, cada vez irán a más y no habrá lugar a dudas.  Si en algo tuve suerte fue en que Claudia siempre fue muy movidita ahí dentro, y ahora con 5 meses sigue siéndolo, algunas veces las patadas eran tan fuertes que me revolvía pero oye, «sarna con gusto no pica».

Mi recomendación es que os hagáis un vídeo porque luego os gustará mucho verlo y, algún día además, podrás enseñárselo a tu hijo o hija.  Yo estoy deseando que Claudia tenga uso de razón para verlo, aunque bueno, que no tenga ninguna prisa por crecer que todo llegará a su debido tiempo.

¿A ti te gusta o te gustaba sentir al bebé dentro?














 

LO QUIERO 
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