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“¿Has hecho ya la maleta para el hospital?”, esta es, seguramente, la frase que más escuché durante los últimos 3 meses de embarazo. Es decir, durante casí 100 días, todos los planetas se alinearon para que 1 de cada 2 personas me preguntase por la dichosa maleta: “¿Has hecho ya la maleta?”; “¿todavía no tienes la maleta preparada?”; “¿y la maleta?”, “¿qué pasa con la maleta?”…

¿Qué clase de conspiración y/u obsesión existe con la maletita del hospital? ¡Qué alguien me lo explique! Ojo, a día de hoy, 5 meses después del parto, sigo sin entenderlo. A tal punto llegó a cansarme el tema que me puse rebelde, pa´chula yo.

¿Mi respuesta tipo?:

“NO, NO HE HECHO LA MALETA; Y NO, NO TENGO INTENCIÓN DE HACERLA”

Para mi marido, claro, no fue divertido, el hombre se veía ahí como en las películas, todo apurado, con la parturienda gritando en la puerta y rompiendo aguas, mientras él hacía la maleta a toda prisa y conducía a todo meter hacia el hospital. Me preguntaba CADA DÍA, con cierto temor y desde lejos…

  • ¿Ya?
  • ¿YA QUÉ?
  • Que si … ¿ya?
  • QUE SI YA ¿QUÉ?
  • Que si… nada cariño, déjalo…

 

Y os voy a decir algo, el tiempo me ha dado la razón. No hace falta tanta planificación de la maleta, ¡no nos volvamos locos! Si optas por un hospital público, poca cosa vas a necesitar, incluso si se te adelanta el parto por lo que sea y tienes que ir con lo puesto, te aseguro que lo último de lo que te tienes que preocupar es de la maleta.

Tú ya llevas todo lo necesario para dar a luz: TÚ y tu barriguita. Además, si te falta algo, siempre puedes pedírselo a tu maridito (santo), a tu hermana, a tu madre, a la vecina o a quién te de la gana, que para eso eres una parturienta y la gente, esos de la conspiración a los que tanto parece gustarles dar el coñazo, tienen el deber y la obligación de mimarte y atenderte para que no te falte de nada (visto así, decidme ¿tengo razón o no tengo razón?).

Eso sí, si eres de las que te gusta planificarlo todo, eres cuadriculada, precavida, organizada o te hace hasta ilusión preparar la maleta, te felicito y, por mi reciente experiencia, te recomiendo que lleves:

1) Tu neceser, incluyendo pasta de dientes, gel y champú. En la mayoría de hospitales públicos te darán las compresas para ti y los pañales para el bebé, así como pomada para grietas y artículos de aseo para el retoño, etc.

2) Zapatillas de andar por casa y bata. Camisón opcional, yo llevé 2 pero solo me lo ponía cuando venían visitas, como lo vas a manchar sí o sí, al final estás mejor con el del hospital, (¿para qué piensas que los hacen tan feos? ¡para mancharlos sin remordimientos!). Si llevas uno tuyo asegúrate de que tenga botones para sacar el pecho con facilidad.

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Estas son las sexy braguis desechables, un «must» para cualquier parturienta que se precie

3) Bragas desechables, yo recomiendo las de Chicco, son de gasa, muy elásticas, cómodas y “antimorbo”, vamos, perfectas para la ocasión. Las podéis encontrar en farmacias y creo que también en tiendas como prenatal. Yo no las llevé pero encargué a mi querida tía que me comprase unas y, como no sabía de qué tipo coger, me llevó de dos clases: unas de papel y las de gasa. Por eso te recomiendo que te decantes por las segundas, he probado las dos y puedo decirte que son infinitamente más cómodas y transpirables (algo importante para la curación de los puntos).

4) Sujetador para la lactancia. Son, por lo general, carísimos (los que ví no bajaban de 70 €). Como no sabes cómo se te va a dar, es mejor que en principio compres uno “low cost” por si las moscas. Yo compré un pack de 2 por 10 euros en Primark y no están nada mal, son de algodón, cómodos y te hacen el apaño. Después sacaron la línea de maternidad en woman secret y he de decir que he echado un ojo y tienen opciones buenas, bonitas y no muy caras (incluso de camisones con botones para dar el pecho, batas, zapatillas, etc).

5) Primera puesta del bebé. También te darán bodys en el hospital y gorrito, así que si no quieres llevar más modelitos, ten solo la ropita que le vayas a poner para volver a casa.

6) Cargador del móvil. Fundamental si no puedes vivir sin él (mi caso).

7) La sillita para transportar al bebé en el coche. Eso sí que hay que hacerlo con tiempo para probar a instalarla en el coche, por eso de cogerle el truquillo.

8) Solo eché de menos haber llevado un regalito a las enfermeras y personal médico, que se portaron genial y luego, entre las visitas, el cansancio y demás, se me pasó.

Mi marido se llevó el ipad, le vino fenomenal para soportar la larguísima espera. Y yo le compré una bolsa de pistachos, soy una mujer romántica, de detalles, ya veis, no pude evitar imaginármelo ahí super entrenido con ellos.

Todo esto fue en el Hospital Puerta de Hierro, Madrid, lo suyo es que te informes antes acerca de tu hospital para saber qué te van a dar y qué no. Mi marido se tuvo que llevar sábanas para el súpersofa (modo ironía ON), por ejemplo. He oído que en algunos hospitales públicos no te dan pomada para las grietas, así que preguntad si os vais a quedar más tranquilas. En cuanto a vuestra ropa, yo iba con leggins negros premamá, camiseta superelástica y deportivas. Vas a salir con menos tripa pero no con el tipo de antes del embarazo -a no ser que seáis famosas y/o pudientes y aprovechéis el parto para hacerlos una lipo- así que el mismo modelo con el que entras te vale para volver a casa (yo lo hice asi y, como no tuve que hacer posado para la prensa en la puerta del hospital, pues me fue bien).

Para terminar, ¿queréis saber si hice la maleta?, pues sí, tuve una falsa alarma 15 días antes de dar a luz y la hice tranquilamente, a mi ritmo. Recuerda que cuando una primeriza se pone de parto, por lo general, tiene tiempo suficiente para hacer cosas como ducharse o hacer la maleta, yo hice hasta la compra, así que:

Que la gente no te agobie, tú a lo tuyo, que no sean meticones (a no ser que pretendan hacértela ellos), eso sí, solo una última advertencia, si decides ser como yo y dejarlo todo para última hora ¡que no se te olviden los pistachos!, que yo, por no planificarme, me los dejé en casa… sí, es el único precio que tuve que pagar por vivir al límite, ¿qué le vamos a hacer?

PD: si consideras que hay alguna otra cosa importantísima para llevar en la maleta del gran día no dudes en comentar aquí abajo. Gracias!

¿RABIETAS?





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