Para muchas resulta un auténtico quebradero de cabeza el vestuario en el embarazo. Al principio tienes muy poca barriguita pero te aprietan tus pantalones.  Luego empiezas a tener más y, durante un periodo de tiempo, permaneces en un incómodo limbo entre lo que parece un embarazo y las consecuencias de una comilona copiosa con su correspondiente ataque de gases (lo que, por cierto, puede llevarte a vivir momentos embarazosos). Más tarde ya tienes una barriga molona y te animas a lucirla.

Para todas vosotras he preparado una recopilación de estilismos con los que conseguir inspiración sin necesidad de gastar demasiado.  Obviamente esta recopilación se basa en mi estilo, acorde con mi trabajo y tipo de vida, pero lo suyo es que cada una lo adaptéis a vuestro caso.  Por supuesto, este post no puede terminar sin hacer un repaso a los estilismos con los que cometeríais un auténtico atentado contra la moda.  Al lío:

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Gran opción para los primeros meses. Vaqueros premamá + camisa vaporosa. Para no parecer enorme la americana hace un buen trabajo.

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Misma idea que la anterior. Sólo varía la camisa si os dais cuenta. Una buena americana y unos vaqueros chulos ofrecen mucha versatilidad.

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Uno de los looks que más utilicé fue el de una camiseta larga hiperelástica. Podrás usarla durante todo el embarazo. Combínala con chaquetas de punto, una cazadora vaquera, etc. En mi caso aparqué los tacones y utilicé botas altas planas y bailarinas.

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El clásico cárdigan larguito te puede hacer mucho apaño. Estilizan muchísimo si abrochas el primer botón. Abierto también te quedará perfecto. Puedes usarlo cuando no estás embarazada así que es una buena inversión.

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Otra posibilidad que ofrece el look vaqueros + camiseta, es añadir un chaleco. Yo tengo dos de pelo sintético (de no embarazada) y los he usado muchísimo.

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Más de lo mismo. En este caso con camisa premamá. Lo de la falda no lo acabo de ver del todo porque ya sería invertir en una nueva prenda específica para el embarazo y ese tipo de faldas con calzado plano a mi, personalmente, no me gustan. El vestido queda fenomenal y estarás comodísima.

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Una buena chaqueta de punto gordito también es perfecta en otoño invierno. Se nota que es la época que me tocó a mi, ¿verdad?

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Los vestidos son una opción ideal. Pero procura marcar la barriga con un cinturón arriba o por debajo, estarás mucho más estilizada y no habrá dudas con respecto a tu estado de buena esperanza.

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El único «pero» de los vestidos son las medias, tienes que comprar unas que sean específicas porque las normales se bajan y son incomodísimas. Yo recurría casí siempre a los leggins, no fallan y los tienes de premamá en H&M por 10 €.

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No descartes utilizar un vestido de los que tienes en el armario. Con un cinturón lo puedes convertir en una prenda premamá genial.

Como veréis los vestidos los he dejado para el final.  Y es que, aunque los vaqueros premamá de H&M (39,90 €) están muy bien, cuando tu barriga ya supera esos límites insospechados que jamás creías, comienzan a apretar y es mejor decantarse por vestidos y leggins.  También utilicé un vestido de punto que tenía en el armario muerto de risa y resultó ser perfecto. Probad con vuestro fondo de armario pero aseguraos de que no queden muy apretados, evitemos el temido «efecto morcilla de Burgos», o que quede demasiado corto, recuerda que con la barriga hay determinadas prendas que suben considerablemente.  Las camisetas básicas súper elásticas las podéis comprar en tiendas tipo Sfera, a muy buen precio por cierto.

Para ocasiones especiales, una fiesta, una boda, un bautizo, etc. la cosa se pone bastante complicada.  Si vas a tiendas especializadas en ropa de maternidad encontrarás buenas opciones pero a unos precios no aptos para todos los bolsillos.  A mi me ocurrió y localicé varias opciones muy molonas y a muy buen precio en asos.com. Tienen una completa línea de maternidad.  En mi caso lo descubrí demasiado tarde y el envío no me llegaba a tiempo para el evento, pero te recomiendo que eches un vistazo porque seguro que te va a gustar.

Y ahora, llegó el momento más esperado, los «estoy embarazada y he decidido cagarme en la moda» (con perdón de la expresión)

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Un buen ejemplo de cómo no hay que arriesgar con los estampados. Si dudas, no lo hagas. (Es aplicable a camisetas ajustadas porque, pocas de nosotras vamos a tener que pisar la alfombra roja con un vestido de cola justo estando embarazadas)

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Gracias a Dios, estas cosas solo las ves en Estados Unidos. Pero bueno, la lección es: «sugerir es mejor que enseñar»

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Hasta las más famosas y estilosas meten la pata. Jessica Alba en lugar de embarazada parece una pordiosera… no es una buena opción taparse con mil capas anchas.

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Otro ejemplo de que hay estampados no aptos para el embarazo (ni para el no embarazo). ¡No arriesgues!

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A esto me refería con el efecto «morcilla de Burgos». Una cosa es adaptar un vestido normal para convertirlo en premamá y otra es forzar la máquina. No hay necesidad.

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No entiendo este momento «voy a innovar». Una cosa es ponerse un pañuelo para dar un toque diferente a una prenda, y otra muy distinta es envolverse en él.

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Gracias a Dios no se encuentran fácilmente unos vaqueros tan sumamente feos a la venta.  Cuando hablo de poner un cinturón marcando barriga, NO, no me refiero a esto.

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No acierta ni en tallas, ni en formas, ni en actitud. El modelito de en medio es un «WTF???» en toda regla.

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Ejemplo de cómo parecer que pesas 60 kilos más de lo que pesas.

Una cosa es ahorrar… otra es ser una friki.  Aunque, si es tu caso, estos looks chinorris son TOTALES.

Fijaos en cómo se viene arriba a medida que avanza el embarazo:

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Y ahora un especial «destape», cuando digo marcar y lucir barriga, NO, no me refiero a esto:

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Ojo con los complementos:

Pregnant Kim Kardashian Lunches With Her Mom

Si el pie dice que no, es que NO, no insistas.

Y esto es todo por hoy amiguitas, solo te doy un último consejo, independientemente de tu estilo, procura ser fiel a ti misma y no te disfraces, estar embarazada no es sinónimo de locura transitoria a la hora de vestirse, a la vista está que puedes estar guapísima sin gastar una fortuna… o puedes llegar a  liarla parda.

¡Tú decides!