En primer lugar, quiero agradecer la buenísima aceptación que ha tenido el blog , me habéis hecho un poquito más feliz y me habéis dado ganas de seguir dale que te pego a escribir. ¿Os acordáis de mi post ¡estoy embarazada!? Vamos a por Estoy embarazada II. Allá voy.

Cuando una pasa los primeros meses de embarazada, se encuentra en varias situaciones que distan mucho de convertir esta etapa de tu vida en “el mejor estado de la mujer”.

1)    Apenas tienes tripita. Más bien lo que tienes pueden parecer gases o que se te ha ido la mano con la bollería industrial. La gente prudente no se atrave a darte la enhorabuena; los imprudentes, por su parte, te dirán sin tapujos “¿has engordado o estás embarazada?”. No, no es divertido.

2)    Ok, no tienes tripa, pero sí la suficiente como para que empiece a apretarte tu pantalón, lo cual es incómodo y, en algunos casos, da como “yuyu” , “¿mi fetito estará apretadito?” te preguntarás. Luego os doy una solución facilona.

3)    Aunque te sientes A MORIR, vomitas por las esquinas y te mareas en el autobús, nadie va a cederte NUNCA el asiento. Sí, estás embarazada, pero tu aspecto no es como el de la chica de la señal de ceder el asiento a las preñaditas. De hecho si te sientas, siempre hay alguna viejecita para mirarte con cara de “con lo joven y lozana que eres… ¿Te parecerá bonito ocupar un asiento reservado para los que sí lo necesitamso?” Estás completamente excluida del club de los grupos con preferencia para sentarse.

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4)    Tú, que nunca has sido especialita con la comida, te sientes como una “cursi” en los restaurantes, “tiene que estar muy hecho, pero MUY HECHO, ¿entiende?”, “¿con qué limpiáis la verdura?”, “no, de eso no puedo comer”, “espere que miro en google a ver si esto sí que puedo”, “la cerveza SIN alcohol”, “¿lleva pollo? Pufff entonces déjelo, déjelo… (con cara de ascazo)”, etc. Incluso puedes llegar a parecer hasta borde “- ¿de verdad señorita que no quiere probar el jamón?, está buenísimo”……. (con risita baja y nerviosa) “Por supuesto, el jamón es lo que más te apetece, pero creame,  por su integridad física y moral, no vuelva a ofrecérmelo, ¿capisci?”

Igual deberíamos ir con una señal durante esos primeros meses que diga “estoy gestando una vida, no moleste, cédame el asiento y no me ofrezca jamón”.

Oye… es una idea…

En mi caso, tomaba cariban por prescripción médica, (importante, yo no soy quién para decir lo que se debe o no tomar, consultad siempre a vuestro médico), y quitar las náuseas no las quitaba, pero oye me entraba un sueño que me pasaba las tardes dormida, me despertaba, cenaba, otra pasti y a dormir, dormir, dormir…

Para el tema del apretamiento abdominal, yo no me anduve con chiquitas, me fui a H&M a punto de cumplir los 3 meses de embarazo y me compré unos vaqueros premamá comodísimos y unos leggins de la misma sección. Existen tiendas especializadas, con cosas muy modernas pero también más caras. Yo preferí vestirme de persona normal mientras pudiera e invertir lo mínimo en ropa de embarazada. Los vaqueros los usé hasta hartarme, me compré otros en negro pero cogían mucha pelusilla, además los vaqueros-vaqueros pegan con todo y te ofrecen muchas posibilidades. El precio es un poco más elevado que el de unos vaqueros normales de H&M, unos 40 €, pero merecen la pena, sientan bien y estaréis muy a gusto desde el principio. Los leggings cuestan unos 10 €, se dan de sí pronto pero mira, te compras otros y andando, los que se te queden grandes para estar por casa (yo me compré dos en total).

De moda ya hablaré en otro post más adelante pero, vamos, si tenéis alguna aportación siempre será bienvenida y muy de agradecer.

 

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LO QUIERO 
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